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Lunes 07 de septiembre de 2026

River Plate le ganó 3-1 a Independiente Rivadavia en un duelo clave por el Torneo Clausura

Fue 3-1 en el Monumental gracias a los goles de Gonzalo Montiel (de penal), y Tomás Galván (x2). Álex Arce descontó para los mendocinos. Se trata del segundo triunfo para Leonardo Ponzio como DT.

Después del debut triunfal ante Banfield, el desafío de Leonardo Ponzio, ovacionado por todos los hinchas, en su primer partido como técnico de River en el Monumental, era tratar de consolidar los cambios que se habían visto en el equipo en el Sur del Gran Buenos Aires. Por eso, el flamante entrenador repitió la alineación, algo que no sucedía hacía cinco meses. Y River empezó a fluir. Con toques y búsquedas de espacios, con sociedades, con llegadas por los laterales y centros atrás. Con el manual del fútbol, en definitiva. Y más allá del sufrimiento pasajero cuando su rival descontó, el equipo de Núñez le ganó bien por 3 a 1 a Independiente Rivadavia y obtuvo una victoria clave.

La segunda victoria consecutiva desde la asunción de Ponzio le permite a sostener las horas de paz y proyectar con más ánimo el tramo final del año. Es que con el triunfo quedó cerca de los Playoffs se mantiene en zona de copas en la tabla anual, en la que le descontó a Independiente Rivadavia y quedó a seis del por ahora líder, al menos hasta que juegue Argentinos Juniors.

El juego de River fue de menor a mayor. Porque en los primeros minutos Independiente Rivadavia lo presionó y se acercó con peligro, a partir del buen manejo y la conducción de su 10, Matías Fernández. Tuvo un tiro libro el conjunto visitante en las cercanías del área de River pero lo desperdició.

Los dos equipos estaban espejados en un 4-3-1-2, una rareza de estos tiempos, que ambos jugaran con enganche. Pero en ese mediocampo el más destacado en el primer tiempo fue Tobías Andrada y en el segundo Tomás Galván, autor de dos goles. Ambos demuestran ser buenos socios para Almada y Correa.

Lo mejor de River empezó a verse recién después de ponerse en ventaja. Y para lograrla mucho tuvo que ver Correa, cada vez más determinante. Acompañado por Otamendi, que tocó y fue a buscar desde el fondo, Angelito encaró, enganchó en el área y Costa se lo llevó puesto. Nicolás Ramírez cobró penal y Montiel lo cambió por gol.

River tuvo la chance de irse dos goles arriba al descanso pero Osella le sacó el gol a Almada después de una gran jugada iniciada por Galván, continuada por Montiel y Driussi, que cuando interviene en el juego le da un salto de calidad a River.

Independiente Rivadavia se salvó de quedarse con 10 hombres por la tremenda plancha de Florentín a Martínez Quarta. Ramírez le sacó amarilla al jugador del equipo mendocino y Hernán Mastrángelo, en el VAR, no lo llamó para corregir. El árbitro, de tarjeta fácil, también omitió expulsar a Otamendi cerca del final del encuentro.

El conjunto de Alfredo Berti arrancó el segundo tiempo como en el inicio y tuvo el empate en los pies de Sartori pero Beltrán le tapó el mano a mano.

Rápidamente, River reaccionó y tuvo unos minutos de ballet, lo que marca que los apellidos fuertes empiezan a dar sus frutos. Como si estuvieran jugando al baby fútbol, se juntaron los tres de arriba y sumado a los aportes de Andrada y Galván, River le dio brillo a sus ataques. Con Correa como eje del buen fútbol, llegó el segundo luego de que Galván capturara el rebote de Bolcato, que le había tapado un remate a Andrada, tras un pase de Correa.

Entre el segundo y el tercer gol hubo 26 minutos en los que River padeció sofocones, porque volvió a mostrar nuevamente fragilidad defensiva y Fausto Vera no pudo sostener el mediocampo.

Independiente Rivadavia lo atacó hasta descontar con el cabezazo de Arce luego de una pelota que bajó Florentín, que expuso lo flojo que está River en las pelotas aéreas y hasta pudo empatarlo como le había pasado al conjunto de la banda roja con Vélez, pero Santiago Beltrán y el travesaño (después de un remate de Sequeira) lo salvaron. También, Fernández se lo perdió increíblemente con el arco a su merced.

En Núñez aparecieron las dudas y el equipo necesitaba cambios pero Ponzio tardó en hacerlos.

Cuando se produjeron las modificaciones, River se oxigenó y tras otra buena jugada, con el toque corto como bandera, Galván se animó de afuera del área e hizo un golazo para marcar su segundo doblete en el Monumental y liquidar el partido. Ahí River respiró y disfrutó de una buena victoria.

Fuente: Clarín.com