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Domingo 06 de septiembre de 2026

Melella calla mientras China fabrica el nuevo puerto británico de Malvinas

Las estructuras principales de la nueva terminal portuaria serán fabricadas en China y trasladadas posteriormente al archipiélago bajo control británico. El proyecto representa una infraestructura estratégica para las Islas, mientras que el Gobierno fueguino mantiene una relación estrecha con Beijing y sostiene públicamente su reclamo de soberanía sobre Malvinas. Frente a la participación china en la obra, hasta el momento Gustavo Melella no hizo público ningún cuestionamiento.

USHUAIA.- La construcción del nuevo puerto de las Islas Malvinas incorpora un dato que tiene particular relevancia para Tierra del Fuego. Las cuatro grandes estructuras flotantes que formarán parte de la nueva terminal serán fabricadas en China por la empresa Damen y posteriormente trasladadas al archipiélago para completar la instalación portuaria.

El proyecto es impulsado por el Gobierno de las Islas Malvinas y contempla el reemplazo de la actual terminal FIPASS por una nueva infraestructura destinada a atender las actividades económicas del archipiélago y acompañar su crecimiento durante las próximas décadas. Los contratos firmados para su construcción alcanzan los 109 millones de libras.

La participación de China aparece así dentro de una obra considerada estratégica por la administración británica de las Islas. Según la información difundida sobre el proyecto, las estructuras serán construidas en instalaciones de Damen en territorio chino y comenzarían a llegar a Malvinas durante 2027.

El silencio cómplice

Frente a ese escenario, el dato político en Tierra del Fuego no es una declaración del gobernador, sino precisamente su ausencia.

Hasta el momento no se conoció un pronunciamiento público de Gustavo Melella cuestionando que estructuras destinadas a ampliar y modernizar la infraestructura portuaria de las Islas Malvinas sean fabricadas en China.

La ausencia de una reacción adquiere mayor relevancia por el lugar que ocupa la cuestión Malvinas en el discurso institucional fueguino. El Gobierno provincial reivindica de manera permanente el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago y suele cuestionar las decisiones adoptadas por el Reino Unido en el Atlántico Sur.

Sin embargo, en este caso puntual, la administración provincial no hizo público hasta ahora ningún planteo sobre la participación china en una obra que será utilizada por las autoridades británicas de las Islas.

No se trata de afirmar que Melella respalde el proyecto ni de atribuirle una posición que no expresó. El hecho verificable es que el gobernador no cuestionó públicamente esa participación.

Y el contraste resulta difícil de ignorar porque, paralelamente, Tierra del Fuego mantiene una relación política y económica cada vez más estrecha con China.

Durante los últimos años, Melella promovió públicamente inversiones y proyectos vinculados con capitales chinos. La nueva usina de Ushuaia, por ejemplo, fue desarrollada con participación de capital chino y equipamiento proveniente de ese país. El propio Gobierno fueguino destacó en distintas oportunidades el fortalecimiento de la relación con Beijing y la búsqueda de nuevas inversiones.

Ese vínculo, por sí solo, no implica una relación entre el Gobierno chino y la construcción del puerto británico. La obra de Malvinas está contratada por la administración de las Islas con Damen. Pero introduce un elemento que vuelve particularmente significativo el silencio del Ejecutivo fueguino.

Mientras Tierra del Fuego sostiene una posición activa en defensa de la soberanía argentina, una infraestructura portuaria destinada a consolidar la presencia británica en las Islas incorpora estructuras fabricadas en China y, frente a ese dato, Melella no ha expresado públicamente objeción alguna.

La cuestión adquiere además una dimensión regional. El nuevo puerto permitirá reemplazar una instalación que quedó obsoleta y contará con unos 400 metros de frente de atraque. Su puesta en funcionamiento está prevista para 2028 y forma parte de un proceso de modernización de la infraestructura de las Islas.

Para Tierra del Fuego, cuya ubicación geográfica y condición de provincia vinculada directamente con el Atlántico Sur colocan a Malvinas en el centro de su agenda política, el silencio oficial constituye el principal dato de esta situación.

Melella ha sido explícito en otras oportunidades al reivindicar la soberanía argentina y cuestionar decisiones británicas vinculadas con las Islas. Frente a la fabricación en China de componentes fundamentales del nuevo puerto británico, en cambio, hasta ahora eligió no hacer público ningún cuestionamiento.