Araujo propone que las tierras nacionales desafectadas pasen a los municipios fueguinos
El diputado nacional presentó un proyecto para que los inmuebles que hayan quedado fuera de la provincialización por una función federal sean transferidos a los municipios cuando esa finalidad desaparezca. La iniciativa alcanza especialmente a Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
RÍO GRANDE.- Las tierras nacionales que actualmente se encuentren dentro de los ejidos municipales y hayan perdido la función pública federal que justificó su permanencia bajo dominio de la Nación podrían pasar a manos de las ciudades. Esa es la propuesta central de un proyecto de ley presentado por el diputado nacional Jorge Neri Araujo Hernández.
La iniciativa busca complementar el régimen establecido por la Ley 23.775 de provincialización de Tierra del Fuego, que dispuso la transferencia de los inmuebles nacionales a la nueva Provincia, aunque estableció excepciones para aquellos afectados a usos o servicios públicos nacionales.
El proyecto plantea que esa excepción tenga vigencia únicamente mientras exista una finalidad federal efectiva. Una vez desafectado el inmueble, deberá transferirse al municipio si se encuentra dentro de su ejido, o a la Provincia cuando quede fuera de los límites municipales.

Araujo busca impedir así que una tierra originalmente exceptuada de la provincialización pueda convertirse posteriormente en un activo disponible para la Nación. La propuesta establece que los inmuebles desafectados no puedan ser ofrecidos, licitados, vendidos o transferidos por organismos nacionales en contradicción con el proceso de transferencia previsto.
El legislador también fundamentó la iniciativa en la necesidad de fortalecer la planificación urbana. Las tierras transferidas podrían destinarse a vivienda, urbanización, infraestructura, espacios verdes, equipamiento comunitario, regularización dominial y desarrollo productivo, de acuerdo con las competencias y ordenanzas municipales.
La medida tendría particular incidencia en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, ciudades que, según los fundamentos del proyecto, necesitan herramientas territoriales para acompañar su crecimiento urbano.
El proyecto también toma como antecedente la Ley Provincial 323, sancionada en 1996, que dispuso la transferencia de tierras urbanas fiscales a los municipios y comunas de Tierra del Fuego.
La propuesta no modifica el dominio nacional sobre los inmuebles que continúen afectados de manera efectiva a competencias federales. En esos casos, permanecerán bajo jurisdicción de la Nación mientras exista una finalidad pública actual, concreta y necesaria.
También contempla las tierras que hayan sido desafectadas antes de la eventual sanción de la ley pero que todavía permanezcan bajo dominio nacional, preservando los derechos adquiridos válidamente por terceros de buena fe y a título oneroso.
Araujo definió la iniciativa como una profundización del federalismo y de la autonomía municipal. “Cuando la Nación necesita una tierra para cumplir una función federal, debe conservarla. Cuando deja de necesitarla, esa tierra debe volver al territorio al que pertenece. Y si está dentro de una ciudad, debe quedar en manos de esa ciudad.”
