Rotary recibió a estudiantes extranjeros mientras los jóvenes fueguinos presentaron sus experiencias

Un encuentro en el bufete de la UTN reunió a los jóvenes locales que regresaron de sus experiencias de intercambio en el extranjero y a estudiantes extranjeros que comienzan su año en Río Grande y Ushuaia.

13/09/2026

RÍO GRANDE.- El Rotary Club Río Grande vivió una de sus jornadas más emotivas con el encuentro de intercambio estudiantil, una actividad que se ha consolidado como un pilar fundamental en la agenda de la institución. El evento, que tuvo lugar este domingo en las instalaciones de la UTN, sitas en calle Islas Malvinas 1650 de esta ciudad, fue diseñado como una plataforma donde los protagonistas, los jóvenes, pudieran compartir sus historias, aprendizajes y desafíos en sus propias palabras.

La jornada estuvo encabezada por el presidente del Rotary Club Río Grande, Carlos Clark, además de distintos integrantes rotarios, familiares y amigos. Con un breve discurso, Clark señaló que «el programa de intercambio es el alma de Rotary. No se trata solo de un viaje, sino de una inmersión total en una nueva cultura, en un nuevo idioma, en una nueva forma de ver el mundo. Hoy celebramos el coraje de estos jóvenes y la generosidad de las familias que los reciben».

La primera parte de la tarde estuvo dedicada a la presentación de los alumnos intercambistas que arribaron recientemente a la provincia, provenientes de distintas partes del mundo, lo que constituye el inicio de la experiencia intercambista. Los tres chicos que están en Río Grande son Camila, de Brasil; Alan, de Hungría; y Wendelin, de Alemania. Además, están en Ushuaia Louise, de Bélgica, y Mayline, de Francia.

Total Energies

En tanto y, luego del almuerzo de camaradería, los alumnos que regresaron a Río Grande tras vivir once meses en el exterior hicieron sus respectivas presentaciones, en las que contaron sus experiencias en otros países.

Quienes presentaron sus experiencias de intercambio fueron Luisana Ojeda, estudiante del CIERG, quien estuvo en Bélgica; Delfina Abregú, estudiante del colegio Don Bosco, quien estuvo en Francia; y Joaquín Maso, también estudiante del Don Bosco, quien estuvo en Dinamarca.

Una visita inesperada

Un momento particularmente especial fue la visita de Hannah Marx, de Francia, quien estuvo de intercambio en Río Grande durante el período 2018-2019. Se trata de la segunda vez que visita nuestra ciudad luego de su experiencia de intercambio.

Su visita da cuenta del profundo lazo que quedó en Hannah tras su paso por Río Grande. La experiencia dejó en ella una marca que perdura hasta el día de hoy y, según sus propias palabras, “volver a Río Grande a visitar a la familia rotaria” y a la gran cantidad de amigos que sembró “generó una gran necesidad de volver a verlos y abrazarlos”.

Alejandro Ascar, responsable del programa de intercambio internacional del Rotary Club Río Grande, le dijo a la prensa que con este encuentro, “logramos compartir una jornada muy especial en la que pudimos darle la bienvenida a los y las jóvenes extranjeros que compartirán el próximo año de sus vidas en nuestra comunidad y darle un cierre muy emotivo a la experiencia que tuvieran nuestros jóvenes en su año de intercambio en otros países, muy lejos de sus familias pero muy cerca de sus sueños. Pudimos escuchar de primera mano las anécdotas, sus aprendizajes y vivencias desde la perspectiva de cada uno. Ellos fueron nuestros embajadores culturales durante un año, llevando nuestras costumbres, nuestros valores y nuestras historias a otra parte en el mundo”.

Una experiencia única

El Programa de Intercambio de Rotary, más allá de la experiencia individual, tiene una misión global: promover la paz y la buena voluntad. Se basa en el principio de la reciprocidad, donde las familias de Río Grande no solo envían a sus hijos al extranjero, sino que se comprometen a recibir a jóvenes de otros países.

«La experiencia es de toda la comunidad, no solo de quien viaja. Se genera un vínculo tan fuerte que perdura en el tiempo», afirmó Ascar, haciendo referencia al retorno de Hannah, la joven francesa, como el mejor ejemplo del éxito del programa.

En un mundo cada vez más interconectado, el evento del Rotary Club de Río Grande sirvió como un recordatorio poderoso de que los puentes más fuertes se construyen con amistad, entendimiento y un intercambio genuino de vivencias, uno a la vez.