Tita, rápido para defender a Melella, pero lento para los reclamos de los fueguinos

El diputado nacional defendió con énfasis el diálogo del Gobernador con la Casa Rosada después de la reunión con Diego Santilli. La postura contrasta con la menor repercusión pública que han tenido otros asuntos que involucran directamente a la provincia, como la situación del Puerto de Ushuaia, el Presupuesto 2027 y las inversiones nacionales.

21/09/2026

RIO GRANDE.- Este lunes, el diputado nacional Agustín Tita salió públicamente a defender al gobernador Gustavo Melella luego de la reunión que el mandatario mantuvo con el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, y de sus posteriores declaraciones sobre la necesidad de acompañar en términos generales el Presupuesto Nacional 2027. Tita rechazó que el encuentro implique un giro político del Gobierno provincial hacia la administración de Javier Milei y sostuvo que siempre existió voluntad de mantener un diálogo institucional con Nación.

La reacción del legislador fue rápida y enfática. En declaraciones a FM Del Pueblo, Tita remarcó que tanto Milei como Melella fueron elegidos por el voto popular y sostuvo que esa legitimidad obliga a mantener abiertos los canales entre la Nación y las provincias, aun cuando existan diferencias políticas y económicas.

“El Gobernador siempre entendió que el Gobierno es nacional, que fue elegido por la gente y que nosotros tenemos que tener un diálogo institucional”, afirmó.

Total Energies

El planteo de Tita se produjo después de que Melella se reuniera con Santilli el jueves 17 de septiembre en la Casa Rosada. Tras ese encuentro, el Gobernador manifestó que, en términos generales, había que acompañar el Presupuesto 2027, aunque marcó reparos sobre áreas como discapacidad y educación pública.

La defensa pública del diputado abre, sin embargo, otro interrogante respecto del rol que pretende asumir frente a la administración nacional y de cuáles son los temas sobre los que decide poner el mayor énfasis político.

Porque mientras la discusión sobre el posicionamiento de Melella frente a Milei generó una respuesta inmediata, existen otros asuntos de impacto directo para Tierra del Fuego que también requieren intervención, explicaciones y seguimiento parlamentario pero que no cuentan con una defensa enfática por parte del Diputado fueguino.

Uno de ellos es la situación del Puerto de Ushuaia. Tita no es ajeno a este tema y, de hecho, figura como firmante de proyectos presentados en la Cámara de Diputados vinculados con la intervención de la terminal y con el ingreso y permanencia de un buque petrolero de bandera británica. La cuestión, por lo tanto, no pasa por afirmar que el diputado no haya actuado institucionalmente sobre el puerto, sino por observar la diferencia de exposición pública entre esas iniciativas parlamentarias y la inmediata defensa política del Gobernador frente a las interpretaciones surgidas después de su encuentro con Santilli.

Blandito con el Presupuesto 2027 y la Base Naval

Otro de los puntos que aparece en discusión es el proyecto de Presupuesto Nacional 2027. Tita sostuvo que el Congreso deberá analizar en profundidad el proyecto y anticipó reparos sobre las partidas destinadas a universidades y discapacidad.

Sin embargo, uno de los temas de interés estratégico para Tierra del Fuego es la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Días antes de la presentación del Presupuesto, el Gobierno nacional había anunciado una inversión superior a los 300 mil millones de pesos para avanzar con la obra.

Cuando el proyecto presupuestario llegó al Congreso, distintos relevamientos periodísticos señalaron que la Base Naval Integrada no aparecía identificada con una partida específica ni con una autorización de crédito asociada a la obra, pese a los anuncios oficiales.

La situación abre un interrogante concreto para los representantes fueguinos en el Congreso, entre ellos Tita: qué recursos efectivamente contempla el proyecto para una obra que el propio Gobierno nacional presentó como estratégica para Ushuaia y para la política antártica.

Industria y obras nacionales

La situación industrial constituye otro de los asuntos que forman parte de la agenda fueguina. Tita ha participado de iniciativas parlamentarias relacionadas con el sector. En julio, por ejemplo, fue firmante de un proyecto que expresó preocupación por la paralización de líneas de producción y la interrupción del suministro de gas que afectaba a industrias durante el invierno.

También aparece como firmante de un proyecto presentado en junio que planteó preocupación por el estado del sector industrial argentino y solicitó información al Poder Ejecutivo.

Es decir que existen antecedentes de intervención parlamentaria. Lo que resulta llamativo en el escenario actual es que esas acciones no necesariamente alcanzan la misma repercusión pública que una declaración destinada a despejar las dudas sobre el posicionamiento político del Gobernador.

La diferencia es relevante porque el mandato de un diputado nacional no se limita a acompañar o explicar políticamente las decisiones del gobierno provincial. También comprende representar los intereses de su distrito ante el Estado nacional, controlar las políticas del Ejecutivo y reclamar por los recursos, obras, inversiones y medidas que afectan a la provincia.

En ese marco, el debate abierto después de la reunión entre Melella y Santilli no pasa solamente por determinar si existe o no un acercamiento político entre la Provincia y la Casa Rosada. También pone bajo la lupa cuáles son las prioridades que los representantes fueguinos llevan al Congreso y qué nivel de exposición pública adquieren frente a cada uno de los problemas que atraviesa Tierra del Fuego.

Tita dejó clara este lunes su posición respecto de la necesidad de preservar el diálogo institucional entre Melella y Milei. Ahora, el tratamiento del Presupuesto 2027, la situación del Puerto de Ushuaia, la definición de los fondos para la Base Naval Integrada, la situación industrial y las inversiones nacionales permitirán observar cómo esa misma representación parlamentaria se traduce en reclamos concretos durante el debate legislativo.