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No encontraron indicios de hantavirus en Ushuaia

La búsqueda realizada por especialistas del Malbrán concluyó sin detectar al ratón colilargo, principal reservorio del virus Andes. Ahora las muestras obtenidas serán analizadas para confirmar si existe o no circulación viral en el área investigada.

USHUAIA.- El amplio operativo desplegado por especialistas de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) Malbrán en distintos sectores de Ushuaia concluyó sin evidencias que permitan vincular las áreas relevadas con la presencia del principal transmisor del hantavirus.

La tarea de campo finalizó sin hallazgos del ratón colilargo, especie asociada al virus Andes y considerada el principal reservorio de la enfermedad en el sur argentino.

Las acciones formaron parte de la investigación impulsada para reconstruir el origen del brote que se analiza en relación con el crucero neerlandés MV Hondius. Durante varios días, equipos especializados trabajaron tanto en la periferia de la ciudad como en sectores del Parque Nacional Tierra del Fuego con el propósito de detectar posibles reservorios naturales y determinar si existían señales de circulación viral en el ambiente.

El dato que surgió con mayor fuerza al cierre del relevamiento fue precisamente la ausencia de ejemplares de Oligoryzomys longicaudatus, conocido como colilargo. La importancia de este resultado radica en que se trata del roedor que mantiene una relación directa con el virus Andes, variante responsable de los cuadros de hantavirus capaces de transmitirse entre personas.

Durante el procedimiento fueron capturadas otras especies de roedores presentes en la región austral, entre ellas Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea. Sin embargo, hasta el momento no se registraron elementos que permitan establecer que esos ejemplares estén infectados ni relacionarlos con el episodio bajo investigación.

La próxima etapa del trabajo se desarrollará en los laboratorios del Malbrán. Allí serán examinadas las muestras obtenidas mediante estudios serológicos destinados a detectar anticuerpos específicos contra hantavirus. Si alguno de los análisis arrojara resultados positivos, se avanzará con pruebas moleculares y secuenciaciones para determinar las características del eventual agente viral identificado.

Los especialistas instalaron alrededor de 200 trampas en distintos puntos seleccionados por sus condiciones ambientales y por antecedentes vinculados con la presencia de roedores silvestres. A partir de las capturas se realizaron procedimientos de clasificación biológica y extracción de muestras de sangre y tejidos para su posterior estudio científico.

Todo el despliegue se ejecutó bajo estrictas normas de bioseguridad. El personal trabajó con equipamiento de protección especializado, mascarillas de alta complejidad y sistemas autónomos de respiración destinados a reducir cualquier riesgo asociado a la manipulación de muestras potencialmente contaminadas.

Una vez finalizada la tarea de captura, los equipos procedieron al retiro de las trampas y a la descontaminación integral de los elementos utilizados durante el operativo, respetando los protocolos previstos para este tipo de intervenciones sanitarias.

La presencia del Malbrán en Tierra del Fuego también incluyó actividades orientadas al fortalecimiento del sistema sanitario local. En ese marco, profesionales del organismo nacional capacitaron a trabajadores del Hospital Regional en procedimientos de diagnóstico vinculados al hantavirus, con el objetivo de optimizar la detección temprana y la respuesta ante eventuales casos sospechosos.

Aunque los resultados preliminares no registraron indicios vinculados al principal reservorio de la enfermedad en los sectores examinados, los investigadores remarcaron que será necesario aguardar las conclusiones de laboratorio para completar el análisis epidemiológico. También señalaron que la dinámica de las poblaciones de roedores puede variar según factores ambientales, por lo que el monitoreo continuará activo.

Mientras avanzan esas evaluaciones, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia sobre la situación y sostienen las recomendaciones preventivas para quienes desarrollan actividades en ambientes naturales donde pueda existir presencia de fauna silvestre.