Clima Rio Grande: ver extendido

En Tierra del Fuego miran de reojo el proyecto de una planta de salmones y truchas en Chubut

La iniciativa busca instalarse en Alto Río Senguer con capitales internacionales y producción destinada principalmente a la exportación. Aún debe obtener autorización para utilizar agua del río y sus impulsores estiman que generará entre 40 y 50 puestos de trabajo.

CHUBUT.- Un proyecto de piscicultura industrial busca instalarse en Alto Río Senguer, Chubut, para producir salmones y truchas a escala comercial. La iniciativa ya tendría asegurado el financiamiento, pero todavía necesita las autorizaciones provinciales para utilizar agua del río.

El emprendimiento es impulsado por Patricio Bravo y lleva aproximadamente un año de desarrollo. Según explicó, el proyecto está terminado y, una vez obtenidos los permisos, la primera etapa podría comenzar a funcionar en unos diez meses.

“En este minuto estamos en la etapa de solicitud de los permisos. El proyecto en su totalidad ya está terminado, aseguramos la inversión y necesitamos entregar esto a las autoridades competentes de la provincia de Chubut para que nos puedan autorizar el uso de las aguas”, señaló.

La propuesta apunta a cubrir todo el proceso productivo, desde la obtención de las ovas hasta el crecimiento y engorde de los peces, con una orientación principalmente exportadora. El financiamiento incluye capitales internacionales, entre ellos aportes de origen turco.

Una diferencia clave con Tierra del Fuego

El proyecto prevé una producción en tierra y mediante la utilización de agua dulce. Sus responsables aseguran que no contempla instalar jaulas de cultivo en lagos y plantean captar agua del río para hacerla circular por las instalaciones y luego devolverla al cauce.

“Si a mí me preguntan si autorizaría que se haga cultivo de salmón en el lago, yo diría que no. No es posible hacer eso, no hay que cometer ese error”, afirmó Bravo.

La definición adquiere especial relevancia en Tierra del Fuego, donde la salmonicultura industrial en aguas jurisdiccionales quedó prohibida después de un extenso debate sobre sus posibles impactos ambientales.

Así, mientras Chubut analiza ahora una inversión para desarrollar la actividad en tierra firme, Tierra del Fuego tomó el camino contrario respecto del cultivo industrial en el mar. La iniciativa chubutense, además, no oculta una mirada de más largo plazo hacia el litoral patagónico.

Bravo considera que sectores como el Golfo San Jorge y el Atlántico ofrecen condiciones para una eventual expansión de la producción. “Argentina, de los países que se dedican a la producción de salmón, es el más virgen. Hay que pensar en desarrollar esta industria mirando al mar”, sostuvo.

Inversión y empleo

Los impulsores estiman que la primera etapa permitirá generar entre 40 y 50 puestos de trabajo y esperan que el proyecto sirva como antecedente para atraer nuevas inversiones.

Por ahora, sin embargo, no comenzaron las obras y tampoco existe producción en funcionamiento. Todo depende de las autorizaciones que debe otorgar Chubut.

En Tierra del Fuego, donde la discusión sobre la salmonicultura ya dejó una definición política y ambiental concreta, el proyecto de Alto Río Senguer aparece así como una iniciativa que se observa de reojo: por su potencial económico, pero también por lo que pueda significar para el futuro de la actividad en la Patagonia.