Vuoto anunció que sería querellante en una causa civil, pero aún no aparece en el expediente
El intendente de Ushuaia anunció que el Municipio se presentaría como “querellante” en la causa contra Rockhopper y Navitas por el proyecto Sea Lion. Sin embargo, el expediente tramita en el fuero Civil y Comercial, donde la figura del querellante no corresponde. Según pudo comprobar este medio, además, Ushuaia todavía no realizó una presentación conocida en la causa.
USHUAIA.- Este domingo se conoció que la Municipalidad de Ushuaia aún no concretó, según las averiguaciones realizadas por este medio, la presentación judicial que el intendente Walter Vuoto anunció públicamente a comienzos de septiembre para intervenir en la causa por el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, mientras que aquel anuncio presenta además un problema de naturaleza procesal.
El 10 de septiembre, el Municipio de Ushuaia informó que se presentaría como “querellante” en el expediente iniciado por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata y la Asociación Civil de Abogados, Abogadas y Profesionales Ambientalistas contra Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum.
El problema es que la causa no es penal. El expediente tramita ante el Juzgado Federal de Río Grande y su propia carátula lo identifica como “Civil y Comercial – Varios”.

La acción iniciada por los demandantes es una acción preventiva de daño ambiental de incidencia colectiva, encuadrada en las normas del Código Civil y Comercial. En ese tipo de proceso no existe la figura del querellante, que está prevista para quien participa como parte acusadora en un proceso penal.
Por lo tanto, el anuncio de la Municipalidad de Ushuaia presenta un error jurídico concreto: se comunicó la intención de asumir una condición procesal que no corresponde al tipo de expediente en el que se pretende intervenir.
Esto no impide que el Municipio pueda intentar participar de la causa mediante alguna de las figuras previstas para los procesos civiles, siempre que reúna las condiciones y la jueza interviniente admita su intervención. De hecho, existe un antecedente reciente dentro del mismo expediente.
En el otro extremo
Por su parte, la Municipalidad de Río Grande presentó un escrito ante el Juzgado Federal y solicitó intervenir como parte interesada, adhiriendo a la demanda y a la medida cautelar promovida por los actores originales.
La diferencia no es menor. Mientras Río Grande formalizó su intervención mediante una figura compatible con el proceso civil, Ushuaia anunció públicamente una presentación como “querellante”, denominación que no corresponde a este expediente.
Pero existe además otro elemento que hasta ahora no ha tenido explicación pública.
Según pudo comprobar este medio, la Municipalidad de Ushuaia aún no ha realizado una presentación conocida en el expediente que materialice aquel anuncio. Tampoco se ha conocido una resolución de la jueza federal Mariel Borruto que incorpore al Municipio capitalino al proceso.
La causa, entretanto, continuó avanzando sin una intervención conocida de Ushuaia. El 16 de septiembre, Borruto hizo lugar a la medida cautelar solicitada por los demandantes y ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar las actividades vinculadas con el proyecto Sea Lion.
La decisión judicial fue adoptada a partir de la acción promovida por el CECIM y las organizaciones ambientalistas, mientras que la Municipalidad de Río Grande ya había formalizado su adhesión al planteo.
El expediente tiene como objeto discutir las actividades hidrocarburíferas proyectadas en la Cuenca Malvinas Norte y plantea cuestiones ambientales vinculadas con la explotación de recursos naturales en un área cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
En ese contexto, el anuncio de Vuoto había sido presentado como una decisión política para involucrar a Ushuaia en la defensa judicial de los recursos del Atlántico Sur. Sin embargo, dos semanas después de aquel anuncio, no se conoce una presentación concreta de la Municipalidad en la causa y la figura procesal utilizada para comunicar su ingreso tampoco se corresponde con la naturaleza civil del expediente.
Hasta que el Municipio formalice su presentación y el juzgado determine, eventualmente, bajo qué carácter puede intervenir, el anuncio de una incorporación como “querellante” permanece sin respaldo procesal conocido.
