Otra vez Tita faltó a una sesión decisiva y el Gobierno de Milei evitó debatir el DNU
El diputado fueguino de Unión por la Patria y que responde al gobernador Gustavo Melella no estuvo en el recinto cuando la oposición intentó reunir el quórum para discutir el megadecreto. No es la primera vez que su ausencia genera cuestionamientos en una votación de relevancia política para Tierra del Fuego.
BUENOS AIRES.- Este jueves 15 de octubre, la Cámara de Diputados de la Nación no pudo abrir la sesión especial convocada para debatir el rechazo al DNU 70/23, luego de que la oposición reuniera 121 legisladores, ocho menos de los 129 necesarios. Entre los ausentes estuvo Agustín Tita, diputado nacional por Tierra del Fuego e integrante del bloque Unión por la Patria.
La falta de quórum impidió que el Congreso tratara el megadecreto impulsado por el presidente Javier Milei y también dejó sin debate otros proyectos incluidos en la convocatoria, vinculados con la emergencia en discapacidad y el endeudamiento de las familias. El resultado favoreció políticamente al oficialismo, que logró evitar que la oposición avanzara ese día con su intento de frenar una de sus principales herramientas de gobierno.
Una ausencia con consecuencias políticas
La inasistencia del diputado fueguino Agustín Tita adquiere relevancia porque integra el principal bloque opositor y representa a una provincia atravesada por decisiones nacionales que afectan su estructura productiva, el empleo y los recursos públicos. En una sesión que dependía de un número ajustado de legisladores, su presencia habría acercado a la oposición al quórum, aunque no habría alcanzado por sí sola para garantizarlo.

El episodio vuelve a poner bajo la lupa la actuación parlamentaria del diputado fueguino, quien llegó a la Cámara con una identidad política opositora al Gobierno nacional. La pregunta que queda planteada es cómo se compatibiliza esa posición con una ausencia que, en los hechos, contribuyó a que el oficialismo evitara el debate.
La situación también se inscribe en una jornada en la que distintos medios nacionales señalaron el peso de las decisiones de gobernadores y legisladores provinciales en la caída de la sesión. Entre ellos, se mencionó a Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego y referente político de Tita. Sin embargo, no se ha acreditado públicamente que el mandatario haya ordenado la ausencia del diputado.
Un antecedente que vuelve a generar interrogantes
La ausencia de Tita no aparece aislada. En marzo de 2026, el diputado fueguino tampoco estuvo presente en la sesión en la que se aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Su inasistencia generó cuestionamientos desde sectores políticos de la provincia, que señalaron que había contribuido a facilitar el avance de una iniciativa resistida por buena parte del sindicalismo y la oposición.
En aquella oportunidad, desde FORJA difundieron un comunicado en respaldo al legislador y señalaron que no había podido asistir por una situación personal vinculada con la salud de un familiar directo. Ese antecedente debe ser tenido en cuenta al analizar las ausencias y no permite atribuir automáticamente una misma motivación a episodios diferentes.
De todos modos, la reiteración de inasistencias en sesiones de alto impacto nacional reabre el debate sobre la responsabilidad de quienes ocupan una banca en representación de Tierra del Fuego. La discusión no se limita a la posición que un legislador expresa en declaraciones públicas, sino que también alcanza a su presencia y participación cuando se tratan medidas que afectan al conjunto de la sociedad.
El Gobierno evitó el debate
La sesión del jueves terminó sin que se discutiera el DNU 70/2023. La caída de la convocatoria no equivale a una aprobación parlamentaria del decreto, pero permitió al Gobierno de Milei conservar la situación existente y evitar, al menos en esa jornada, una discusión que podía convertirse en un nuevo frente de conflicto.
En ese escenario, la ausencia de Tita tuvo un efecto político concreto, aunque no fue la única causa del fracaso del quórum. La responsabilidad por la caída de la sesión también involucró a legisladores de otros bloques y espacios provinciales que no ocuparon sus bancas.
Para Tierra del Fuego, el episodio deja una pregunta abierta sobre la representación parlamentaria y la coherencia entre el discurso opositor y la actuación en el recinto. La ausencia de un diputado no demuestra por sí sola un acuerdo con el oficialismo, pero sus consecuencias sí pueden ser evaluadas políticamente: esta vez, Milei evitó que el Congreso debatiera el rechazo a su megadecreto.
