RIO GRANDE.- El secretario general de la UOCRA Tierra del Fuego, Julio Ramírez, aseguró que la actividad de la construcción continúa prácticamente paralizada en la provincia y cuestionó las versiones que hablan de una reactivación de la obra pública y privada. Según indicó, alrededor de mil trabajadores permanecen desocupados y, hasta el momento, no existen proyectos de magnitud que permitan revertir ese escenario.
“Tenemos unos mil trabajadores parados. No tenemos trabajo, está totalmente parado”, afirmó el dirigente, quien señaló que la única obra de cierta relevancia en ejecución es la vinculada a la instalación de un compresor en Ushuaia, mientras que el resto de los emprendimientos emplean a muy pocos obreros.
Ramírez también rechazó las publicaciones que en las últimas semanas anunciaron un fuerte movimiento de la construcción en la capital fueguina. Explicó que muchas de esas iniciativas corresponden únicamente a permisos de obra ya otorgados, pero que todavía no comenzaron a ejecutarse.
“La gente lee que hay trabajo y se entusiasma, pero son permisos. Todavía no empezó nada, nadie está tomando trabajadores”, sostuvo.
El panorama, según describió, también complica la posibilidad de que este año se otorgue el tradicional subsidio invernal destinado a los trabajadores del sector durante la veda climática.
“No creo que salga porque plata no hay”, afirmó al referirse a la situación financiera de la provincia, aunque señaló que el gremio continúa gestionando alternativas de asistencia mientras espera que la actividad vuelva a ponerse en marcha.
El dirigente extendió además sus críticas al Gobierno nacional al considerar que los anuncios sobre obras viales no se reflejan en la realidad.
“Dicen que empezaron obras, pero es mentira. Basta recorrer la Ruta Nacional Nº 3 para ver que no hay prácticamente nada”, expresó, al cuestionar el estado de la infraestructura vial tanto en Tierra del Fuego como en el resto de la Patagonia.
Ramírez sostuvo que la crisis ya comenzó a tener consecuencias sociales y aseguró que numerosos trabajadores decidieron abandonar la provincia ante la falta de empleo.
“La gente la estaba pasando muy mal. Muchos empezaron a vender sus casas y se fueron porque no tienen cómo sostenerse durante el invierno sin trabajo”, lamentó.
El secretario general de la UOCRA también señaló que la parálisis alcanza a otras actividades productivas, como el sector petrolero, cuya falta de movimiento repercute directamente sobre la construcción. Mientras tanto, aseguró, los trabajadores continúan esperando que las promesas de reactivación se traduzcan en obras concretas y nuevos puestos de trabajo.
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