RIO GRANDE.- El panorama de Tomás Alfaro cambió drásticamente en los últimos meses. A sus 19 años, el joven oriundo de esta ciudad decidió interrumpir su formación académica en la Licenciatura en Turismo en Bahía Blanca para perseguir su vocación deportiva en territorio chileno. Con la firme convicción de que su destino estaba ligado a la pelota, el riograndense se trasladó a Santiago de Chile a principios de este año.
El futbolista, que se desempeña como enganche, reconoció que la decisión fue impulsada por un deseo personal profundo. Alfaro confesó que si bien iba a iniciar el cursado de materias, aquello no representaba lo que realmente quería para su vida. En ese sentido, el jugador fue tajante al expresar que el amor por competir y estar en el ambiente del fútbol es algo que no se le va a ir, asegurando que se dedicará a esto porque es un sueño que debe cumplir.

La elección del país vecino no fue casual, dado que su madre es chilena pero reside y trabaja en Río Grande. El joven volante dio sus primeros pasos a los siete años en el club Sportivo de su ciudad natal y luego pasó por la C.A.I. de Comodoro Rivadavia. Incluso registra un antecedente a los 17 años en Santiago Wanderers, etapa que debió concluir antes de tiempo por complicaciones administrativas relacionadas con su documentación.
Su regreso a Chile en el mes de enero se concretó mediante la Santiago United Academy, entidad que lidera el ex arquero Eduardo Lobos. A pesar de los prejuicios sobre la edad para iniciar una carrera profesional, el juvenil sostuvo que venir fue la decisión correcta. Desde la Patagonia, su madre fue quien facilitó el contacto inicial para que el “10” pudiera integrarse a esta academia que funciona como nexo con los clubes de primera línea.

La preparación en este centro de alto rendimiento le permitió recuperar el ritmo de competencia tras su paso por el fútbol amateur en Tiro Federal. Alfaro destacó la calidad del grupo humano y técnico que encontró en la academia, señalando que cuando llegó le sorprendió el equipo de trabajo por ser gente de primer nivel para aprender todos los días. Según sus palabras, encontró allí un trato cercano que suele ser inusual en el mundo del fútbol.
Esa vidriera técnica fue el trampolín hacia su presente en el Santiago Morning, equipo conducido por el histórico artillero Esteban Paredes. El volante zurdo se encuentra actualmente realizando las prácticas con el plantel profesional mientras aguarda la apertura del libro de pases para su inscripción oficial. Respecto a su actualidad, el protagonista afirmó que con todo el apoyo recibido sus expectativas son de las más altas y manifestó su alegría por entrenar con el grupo en una institución que calificó como hermosa.
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