RIO GRANDE.- La ciudad de Río Grande fue escenario de un nuevo episodio de malestar social vinculado a la crisis que atraviesa el sector pasivo de la fuerza de seguridad. En las inmediaciones de la Casa de la Cultura, un numeroso grupo de esposas de agentes jubilados del ex Territorio montó una guardia para encarar a las autoridades del Ejecutivo. El objetivo central de la movilización fue visibilizar un contexto financiero que los afectados definen como “insostenible” ante la falta de liquidación de sus haberes mensuales.
La mira de los manifestantes apunta directamente a la cúpula de la Caja Compensadora por el incumplimiento de las obligaciones salariales que ya se extiende por más de medio año. Al sueldo básico adeudado se suma el reclamo por el Sueldo Anual Complementario que todavía no fue percibido por el personal retirado. Esta acumulación de deudas generó una profunda indignación en las familias, quienes ven afectada su capacidad de subsistencia diaria por la imprevisibilidad total de sus ingresos.
El momento de mayor tensión se vivió cuando las mujeres abordaron al Secretario de Enlace, José Manuel Díaz, y a la titular de la Agencia de Innovación, Analía Cubino. El encuentro tuvo una carga simbólica fuerte por la trayectoria de Díaz en la desaparecida Policía Territorial, situación que las portavoces del reclamo no pasaron por alto durante el intercambio de palabras. En plena calle, las vecinas describieron la angustiante realidad económica que soportan sus hogares ante la imposibilidad de percibir sus haberes de manera regular.
De acuerdo con el relato de quienes encabezan la protesta, los ocho meses de mora provocaron un descalabro en la economía familiar y la rotura de la cadena de pagos básica para cualquier ciudadano. Las mujeres insistieron en que el cobro del aguinaldo representa un derecho alimentario pendiente desde el año pasado sin que hasta el momento aparezcan soluciones en el horizonte oficial. La decisión de interceptar a los funcionarios en la vía pública nació de la frustración acumulada ante la ausencia de respuestas por las vías administrativas tradicionales.
Al cierre de la jornada, las familias expresaron su profundo sentimiento de desamparo frente a lo que consideran una falta de compromiso por parte de la actual gestión provincial. Durante el diálogo forzado frente al edificio cultural, las manifestantes subrayaron que la sensación de desprotección es compartida por todos los integrantes de la antigua fuerza territorial. El reclamo concluyó con la advertencia de que “hay un abandono total de las familias policiales” mientras los jubilados siguen esperando que se destrabe una situación que los mantiene en la incertidumbre desde hace ocho meses.
Rio Grande: 10°
9° / 9° - Nubes



