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Mirgor reincorporó a los 300 trabajadores despedidos, pero la continuidad laboral sigue en discusión

La empresa retrotrajo las desvinculaciones luego de la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno provincial. El CEO José Luis Alonso confirmó que todo el personal volvió a ser incorporado, aunque advirtió que el futuro de los trabajadores alcanzados por los telegramas dependerá del resultado de la negociación con la UOM.

RIO GRANDE.- El Grupo Mirgor reincorporó a los alrededor de 300 trabajadores que habían sido desvinculados de sus plantas de Río Grande, luego de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego para intentar encauzar el conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

La reincorporación fue confirmada por el propio CEO de la compañía, José Luis Alonso, quien señaló que el personal alcanzado por los telegramas volvió a ser incorporado, incluidos los delegados sindicales, aunque aclaró que estos últimos permanecen licenciados mientras continúa la negociación entre la empresa y el gremio.

El conflicto había escalado a comienzos de agosto, cuando Mirgor avanzó con la desvinculación de aproximadamente 300 trabajadores de sus establecimientos de Río Grande. De acuerdo con la información difundida en ese momento, 223 correspondían a la planta principal y otros 73 a la denominada Planta 5.

Ante esa situación, el Gobierno provincial dictó la conciliación obligatoria y ordenó retrotraer las desvinculaciones al estado previo al conflicto. La medida estableció además un período para que las partes retomaran las negociaciones.

“Mirgor no va a bajar un solo puesto de trabajo”

En una entrevista con TVP Noticias, Alonso aseguró que la empresa no pretende reducir su dotación total de trabajadores y sostuvo que el objetivo es preservar el empleo.

“Mirgor no va a bajar un solo puesto de trabajo después de este conflicto”, afirmó el CEO. Sin embargo, cuando fue consultado específicamente sobre si los mismos 300 trabajadores continuarán normalmente en sus puestos una vez finalizada la conciliación, respondió que eso dependerá del resultado de la negociación con la UOM.

“Mirgor quiere que los trabajadores sigan teniendo su fuente de trabajo”, sostuvo Alonso, quien aseguró que la compañía continuará buscando alternativas para alcanzar un acuerdo con el sindicato.

La definición resulta particularmente relevante porque la conciliación obligatoria se encuentra en su etapa decisiva y las partes todavía mantienen diferencias respecto de las condiciones laborales y de organización que plantea la empresa.

El conflicto por la productividad

Alonso vinculó los despidos originales con las medidas de fuerza realizadas por trabajadores de las plantas y cuestionó la cantidad de jornadas de paro y asambleas que, según afirmó, afectaron la producción.

El CEO aseguró que Mirgor acumuló más de 25 días de paro y cese de actividades durante el año y sostuvo que la empresa necesita recuperar niveles de productividad y confiabilidad operativa para cumplir con sus compromisos comerciales.

Entre los puntos que la compañía pretende discutir se encuentran cuestiones relacionadas con la productividad, el ausentismo y la modalidad de las medidas de fuerza. Alonso también negó que Mirgor pretenda reducir los salarios de los trabajadores.

La empresa presentó además una propuesta de doce puntos para modificar aspectos de la organización interna, aunque, según explicó el ejecutivo, solamente una parte de esas medidas tendría impacto directo sobre los trabajadores.

Una negociación que todavía no terminó

Mientras los trabajadores volvieron a las plantas como consecuencia de la conciliación obligatoria, la reincorporación no significa todavía que el conflicto haya quedado definitivamente resuelto.

La propia empresa sostiene que mantendrá su dotación total, pero la situación particular de los trabajadores alcanzados por los despidos continúa vinculada al resultado de las conversaciones con la UOM.

De esta manera, el regreso de los aproximadamente 300 trabajadores constituye un alivio inmediato para las familias involucradas, pero deja abierta la discusión sobre las condiciones en las que continuará la relación laboral y sobre el acuerdo que finalmente puedan alcanzar Mirgor y el gremio.