Clima Rio Grande: ver extendido

Martín Perez reclamó recuperar el puerto y pidió revisar las medidas que afectan a la industria fueguina

El intendente cuestionó el impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional sobre el empleo en Tierra del Fuego, defendió la búsqueda de inversiones en China y se refirió al atraso en el envío de fondos de coparticipación por parte de la Provincia. También sostuvo que el diálogo con el gobernador Gustavo Melella "existió siempre", aunque reclamó "menos reuniones y más soluciones".

Martín Perez, intendente de la ciudad de Río Grande.

RIO GRANDE.- Luego de participar del acto por el 216° aniversario de la Prefectura Naval Argentina, el intendente de Río Grande, Martín Perez, realizó una fuerte defensa de la industria fueguina, insistió en la necesidad de que la provincia recupere la administración del puerto de Ushuaia y cuestionó distintas decisiones del Gobierno nacional que, según afirmó, afectan la producción y el empleo en Tierra del Fuego.

Uno de los principales planteos del jefe comunal estuvo vinculado con la situación del puerto de Ushuaia, cuya intervención volvió a cuestionar.

“Los fueguinos tenemos que volver a recuperar nuestro puerto. Es un activo estratégico para Tierra del Fuego y hoy se están llevando nuestros recursos”, sostuvo. En ese marco, expresó su expectativa de que el tema pueda ser abordado con el nuevo jefe de Gabinete nacional y recordó que, pese a los sucesivos cambios de funcionarios, “los reclamos siguen existiendo y no se corrigen”.

Críticas al decreto que impactó en la industria

Perez también apuntó contra el decreto nacional que redujo los aranceles para productos importados y aseguró que la medida tuvo consecuencias directas sobre el aparato productivo fueguino.

“Espero que ese decreto se pueda retrotraer y que el Gobierno nacional revea esta posición que ha golpeado tanto el empleo de nuestra provincia”, afirmó.

Según indicó, las políticas económicas implementadas por la Nación afectaron al comercio, la industria y el consumo, promoviendo —a su entender— un modelo que “quiere que Tierra del Fuego deje de ser una provincia productiva”.

La misión a China

Consultado sobre el reciente viaje institucional a China, el intendente explicó que el objetivo fue generar vínculos para atraer inversiones y diversificar la matriz productiva de la ciudad.

Precisó que durante la visita se firmó un acuerdo de hermanamiento con una ciudad industrial china y se mantuvieron reuniones con empresas vinculadas a la fabricación de drones, insumos médicos y producción agroindustrial.

“Lo que fuimos a hacer es buscar inversiones para que se radiquen en nuestra provincia y generen trabajo. No nos vamos a quedar de brazos cruzados”, aseguró.

Asimismo, aclaró que el Municipio está dispuesto a recibir inversiones provenientes de cualquier país, siempre que ello no implique afectar la soberanía argentina.

Coparticipación y relación con la Provincia

En otro tramo de la conferencia, Perez volvió a reclamar por la deuda de coparticipación que mantiene el Gobierno provincial con el Municipio de Río Grande, la cual estimó en alrededor de 15.000 millones de pesos.

Sostuvo que ese atraso limita la posibilidad de finalizar obras y mejorar servicios para la comunidad, aunque destacó que mantiene una relación institucional con la administración provincial.

“El diálogo existió siempre. Lo que buscamos es menos reuniones y más soluciones de los problemas”, afirmó.

También aseguró que su gestión continuará reclamando los recursos que corresponden a Río Grande, aunque descartó cualquier estrategia de confrontación política.

“No nos van a encontrar haciendo ninguna locura. Vamos a seguir propiciando el diálogo con firmeza, pero con respeto institucional”, expresó.

Contra la flexibilización laboral

El intendente también cuestionó las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional y reiteró su rechazo a iniciativas como el banco de horas.

“Podemos modernizar el mundo laboral, pero de ninguna manera quitando derechos a los trabajadores”, sostuvo, al advertir que la flexibilización, sumada al deterioro de la industria fueguina, agrava la situación económica y social que atraviesa la provincia.