USHUAIA.- La crisis salarial dentro del Poder Judicial de Tierra del Fuego alcanzó un punto de quiebre. El Superior Tribunal de Justicia (STJ) aprobó un adicional que implica un aumento de hasta el 20% para un grupo selecto de sus propios colaboradores, mientras que el grueso de los empleados judiciales cobra sueldos que quedaron por debajo de la línea de pobreza, una situación que generó un repudio total en el sector.
Ante lo que consideran una “burla”, los trabajadores confirmaron la realización de un paro de 48 horas para los días 23 y 24 de octubre en protesta por la disparidad salarial.
La medida fue oficializada mediante la Acordada N° 236/2025, firmada esta semana. Desde el sector gremial tildaron el aumento de “discriminatorio y elitista” ya que se da en un contexto donde a los empleados de menor jerarquía se les otorgó un magro incremento del 2,5% con el argumento de que “no había presupuesto disponible”. Ese 2,5%, que apenas suma unos $35.000 a los sueldos más bajos, resulta irrisorio frente a la escalada inflacionaria que azota al país.
El único integrante del STJ que votó en contra de la polémica decisión fue el juez Ernesto Löffler.
Fuentes gremiales señalan la profunda desigualdad que se vive en los pasillos de la Justicia. “Nos dicen que no hay fondos, pero se otorgan aumentos de hasta el 20% para los cargos jerárquicos. Hay compañeros cobrando sueldos miserables”, expresaron con bronca los trabajadores.
Según cifras brindadas por los propios empleados, un ingresante en el Poder Judicial cobra alrededor de $1.400.000 brutos pero, tras retenciones y condiciones laborales precarias, su salario real se ve significativamente reducido. La decisión del máximo tribunal fueguino deja al descubierto una gestión judicial desconectada de la realidad económica que deteriora el bolsillo de sus trabajadores día a día.
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