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Miércoles 07 de enero de 2026

Nueva York empieza a discutir la legalización de la eutanasia

El proyecto incluye un sistema de “doble verificación” médica y psicológica antes de permitir la muerte asistida

La gobernadora del estado de Nueva York, la demócrata Kathy Hochul dio un nuevo paso hacia la legalización de la eutanasia en el distrito que conduce. Esta semana, confirmó que consiguió el quorum necesario para tratar el proyecto de ley en la legislatura local. Según explicó, la iniciativa se basa en los principios de “compasión y gracia” para ofrecer una “muerte digna” en pacientes con enfermedades terminales.
La eutanasia es legal en 12 estados. El primer distrito en darle un marco jurídico a esta práctica fue Oregon en 1994 y Washington en 2008. Los últimos en legalizarla fueron Nuevo México en 2021 y Delaware en 2024. 
En una entrevista con el diario Times Union, Hochul defendió el proyecto, pese a su religión católica. Para ella, “es una de las decisiones más difíciles” que tuvo que tomar como gobernadora de uno de los distritos más importantes del país. “Estoy muy familiarizada con el dolor de ver sufrir a alguien a quien amas y sentirte impotente para detenerlo”, dijo, en alusión a su madre, quien luchó contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica, la misma enfermedad que tiene el dirigente del PRO Esteban Bullrich.

“Escuché a los neoyorquinos sumidos en el dolor y en el sufrimiento. Escuché a sus hijos, que ven a sus padres sufrir un deterioro lento y devastador. Escuché historias de padres o cónyuges que suplicaban el fin del sufrimiento y lo difícil que era responder: ‘En Nueva York no podemos’”, dijo.

Para el cardenal Timothy Dolan y sus colegas publicaron un comunicado que critica la iniciativa. Para ellos, “abandona a los ciudadanos más vulnerables”. Señalaron que validar legalmente el suicidio asistido corre el riesgo de normalizar la muerte como solución, lo que podría debilitar el compromiso social con los cuidados paliativos y el acompañamiento integral del paciente.

“Trágicamente, esta nueva ley socavará gravemente todas las inversiones en la lucha contra el suicidio y la atención a la salud mental que la gobernadora Hochul ha realizado durante su mandato”, continuaron los obispos. “¿Cómo puede una sociedad tener credibilidad para decirles a los jóvenes o a las personas con depresión que el suicidio nunca es la solución, y al mismo tiempo decirles a las personas mayores y enfermas que es una decisión compasiva que debe celebrarse?”, se preguntaron en el documento.

El procedimiento propuesto establece un sistema de “doble verificación” médica y psicológica. Primero, el paciente debe pedir la receta para morir a su médico, quien debe evaluar su salud mental y ofrecerle opciones de cuidados de hospicio. 

Si hay sospechas de afectación cognitiva, un psicólogo o psiquiatra debe intervenir. Como salvaguardas adicionales, Hochul exige que se confirme la esperanza de vida menor a seis meses y se garantice la ausencia de presiones externas. Para evitar abusos, la ley impone una pausa de cinco días para la reflexión y obliga a grabar la voluntad del solicitante, prohibiendo la participación de beneficiarios de su herencia en el proceso.