RIO GRANDE.- En el marco de las actividades realizadas por el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el ingeniero Mario Félix Ferreyra, decano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), expresó una profunda reflexión sobre el significado histórico de aquella ruptura institucional y su impacto en la vida democrática del país.
Durante su participación en los actos conmemorativos, Ferreyra sostuvo que esta fecha debe interpelar a la sociedad argentina en su conjunto, no solo como un ejercicio de memoria, sino también como una instancia de aprendizaje colectivo. “Este 50 aniversario de la fatídica decisión de nuestras Fuerzas Armadas de quebrar el orden constitucional nos debe servir para reflexionar que nunca más deben darse acciones que destruyen los procesos democráticos de la sociedad argentina”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que los quiebres institucionales no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia. Según expresó, sus consecuencias más profundas no se limitan al plano político, sino que impactan directamente en el tejido social. “No deben aceptarse bajo ningún pretexto porque el mayor mal que producen es la disociación social, la ruptura de la unidad del pueblo argentino”, subrayó.
El decano de la UTN puso especial énfasis en el valor de la cohesión social como pilar fundamental de la Nación, y advirtió que la fractura de ese entramado constituye una de las consecuencias más graves de los procesos autoritarios. En esa línea, consideró que la unidad del pueblo es condición indispensable para la convivencia pacífica y el desarrollo de las comunidades en todo el territorio nacional.
Ferreyra también vinculó esta reflexión con el legado histórico de la Argentina, al recordar los ideales que dieron origen al país. “Ésa es la mayor ofensa a la coexistencia pacífica de nuestras sociedades provinciales y regionales que constituyen nuestra gran Nación”, expresó, al tiempo que evocó el espíritu de quienes protagonizaron los procesos fundacionales, desde la Revolución de Mayo hasta la Declaración de la Independencia.
Para el ingeniero, los valores construidos por los próceres no solo forman parte del pasado, sino que deben orientar las decisiones del presente. En ese marco, sostuvo que cualquier acción o pensamiento que se aparte de esos principios debe ser considerado una afrenta a la historia nacional. “Cualquier pensamiento y acción que no tenga en cuenta el valor de esos ideales legados por mujeres y hombres, argentinos por convicción, debe tomarse como un hecho indigno hacia las virtudes de nuestros padres fundadores”, remarcó.
Finalmente, Ferreyra hizo un llamado a fortalecer los mecanismos democráticos como única vía legítima para resolver los conflictos sociales y políticos. En un contexto donde los debates públicos suelen tensionarse, insistió en la necesidad de canalizar las diferencias dentro del marco institucional. “La violencia, venga de los sectores que sea, debe combatirse en el marco del orden constitucional, las leyes y en el marco de acuerdos políticos de los representantes del pueblo que hayan sido elegidos democráticamente”, concluyó.
Las palabras del decano de la UTN Tierra del Fuego se suman a las múltiples voces que, en toda la provincia, reafirmaron el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, al cumplirse medio siglo de uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina.
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