Clima Rio Grande: ver extendido

Columna de Opinión

“Desde Río Grande, defender la democracia es sostener la industria y el trabajo”

A 50 años del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, el intendente de Río Grande, Martín Perez, reflexionó sobre la vigencia de la memoria democrática y advirtió sobre el impacto de las decisiones económicas en el presente del país.

“El golpe no solo dejó dolor y violencia sobre miles de argentinos y argentinas. También impuso un modelo económico que destruyó la industria nacional y el trabajo en beneficio de la especulación financiera”, sostuvo el intendente.

En ese sentido, remarcó que el debate actual en la Argentina no es solo histórico, sino profundamente político y económico. “A medio siglo del golpe, resulta imprescindible advertir sobre el deterioro del consenso democrático y el impacto de la orientación económica actual en la producción y el trabajo”, señaló.

Perez vinculó esa discusión con la realidad de Tierra del Fuego y Río Grande, donde la industria y el empleo forman parte central de la identidad local. “En nuestra provincia estas discusiones no son abstractas. Tienen consecuencias concretas sobre el empleo, el arraigo y el desarrollo de nuestra comunidad”, expresó.

Asimismo, el jefe comunal destacó el valor del consenso construido desde el retorno de la democracia. “El Nunca Más no fue un eslogan, sino una construcción colectiva que permitió juzgar a los responsables, fortalecer las instituciones y consolidar una democracia capaz de mirar su propia historia”, afirmó.

Sin embargo, advirtió sobre señales preocupantes en el escenario actual. “Hoy vemos cómo vuelven ideas que desprecian la producción y subordinan el trabajo a la lógica financiera. Esa mirada ya fracasó en la Argentina y dejó consecuencias profundas”, indicó.

En esa línea, sostuvo que la memoria debe ser una herramienta para pensar el presente y proyectar el futuro. “Desde Tierra del Fuego, y especialmente desde Río Grande, creemos en una Argentina productiva, con industria, con trabajo y con desarrollo. Sabemos lo que está en juego”, subrayó.

Finalmente, Perez remarcó que el 24 de marzo debe ser también una interpelación hacia adelante. “El Nunca Más es un límite frente a la violencia y el autoritarismo, pero también un compromiso con una democracia que se fortalece con trabajo, desarrollo y un proyecto de país que incluya a todos”, concluyó.