Clima Rio Grande: ver extendido

Científicos hallan evidencias de un océano prehistórico tras perforar el suelo antártico

Una misión internacional consiguió muestras de sedimentos a más de 500 metros de profundidad que revelan cómo la masa de hielo desapareció en eras pasadas. El hallazgo permite anticipar el comportamiento del continente ante el calentamiento global contemporáneo.

ANTARTIDA ARGENTINA.- Un equipo de investigadores que trabaja en una de las zonas más inhóspitas de la Antártida occidental completó una excavación de 523 metros por debajo de la superficie helada. Los expertos recuperaron un bloque de sedimentos de 228 metros que funciona como un “archivo geológico de 23 millones de años” y permite desentrañar el pasado ambiental de la región.

Las tareas se concentraron en Crary Ice Rise, un punto geográfico ubicado a unos 700 kilómetros de la base operativa más cercana. A lo largo de dos meses, un grupo de 29 especialistas cumplió turnos rotativos para derretir el hielo con un mecanismo de agua caliente hasta tocar fondo. Una vez que llegaron a la base, introdujeron cañerías para extraer el material que permaneció oculto durante milenios.

El contenido del cilindro de lodo sorprendió a los analistas por la presencia de restos de conchas y microorganismos marinos que necesitan de la luz solar para desarrollarse. Este descubrimiento pone en duda la teoría de una Antártida siempre congelada y confirma que la zona fue un océano abierto en periodos donde la Tierra experimentó temperaturas más elevadas.

La vulnerabilidad de la Antártida occidental se explica por su configuración física porque gran parte de su suelo firme se encuentra por debajo del nivel del mar. Esta condición facilita que las corrientes marinas más cálidas se filtren bajo la plataforma de hielo y la erosionen desde su base. El retroceso de estas masas no depende solamente del clima exterior sino de la energía térmica acumulada en el agua oceánica.

El grupo de trabajo SWAIS2C intenta medir la respuesta de la capa de hielo ante un posible incremento de 2 °C en el promedio de la temperatura mundial. Al inspeccionar los sedimentos de épocas que superaron ese límite térmico, los científicos comprueban si el bloque helado resistió o si sufrió un colapso parcial que modificó el mapa del continente.

Las mediciones de los satélites ya advierten que el deshielo en este sector se está volviendo más rápido cada año. El peligro para las costas del mundo es real puesto que, si la totalidad de esta capa llegara a derretirse, el nivel del mar podría subir entre cuatro y cinco metros. Estas muestras de fango son el primer registro directo obtenido desde el límite interno del hielo y aportan una exactitud sin precedentes a los modelos matemáticos.

La investigación entra ahora en una fase de análisis profundo en diversos centros académicos del mundo. El desafío principal será fechar con precisión cada capa de tierra para recrear el clima de hace millones de años. Estudiar cómo reaccionó la estructura antártica en el pasado servirá para determinar si el ecosistema ya es inestable bajo los niveles de calor que el planeta podría enfrentar antes de que termine el siglo.