Este lunes vence el plazo a Reino Unido por Sea Lion
Argentina intimó a Londres a frenar las actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte. Ante la falta de cumplimiento, el Gobierno prepara una presentación ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales.
RÍO GRANDE.- Este lunes 12 de octubre vence el plazo de dos semanas que el Gobierno argentino otorgó al Reino Unido para que adopte medidas destinadas a impedir el inicio o la continuidad de las actividades hidrocarburíferas vinculadas con el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
La intimación fue comunicada el 28 de septiembre por la Oficina del Presidente, que anunció además el inicio del procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). La Argentina sostiene que la explotación de esos recursos sin autorización nacional afecta sus derechos soberanos sobre la plataforma continental.
Ante la falta de una respuesta favorable, la Cancillería prepara una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania. El objetivo es conseguir una intervención judicial que pueda limitar o frenar el avance del emprendimiento mientras se tramita el arbitraje.

El vencimiento no paraliza el proyecto
El plazo fijado por la Argentina no implica que las operaciones de Sea Lion queden suspendidas automáticamente a partir del lunes. Para intentar detenerlas, el Gobierno deberá formalizar su presentación y fundamentar ante el tribunal la necesidad de adoptar medidas urgentes.
La instancia internacional tendrá que evaluar si cuenta con competencia para intervenir y si existen motivos suficientes para disponer medidas provisionales. Una eventual resolución podría establecer restricciones a las actividades mientras se desarrolla el procedimiento, pero no resolvería por sí misma la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El arbitraje de fondo, en tanto, podría prolongarse durante años. Por eso, la estrategia argentina apunta a obtener una decisión provisoria antes de que el proyecto avance hacia las etapas de perforación y producción.
Un proyecto con producción prevista para 2028
Sea Lion es desarrollado por Navitas Petroleum, que controla el 65 por ciento y actúa como operadora, y Rockhopper Exploration, que posee el 35 por ciento restante. El yacimiento se encuentra a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
Las compañías tomaron la decisión final de inversión para la primera etapa a fines de 2025 y prevén iniciar la producción comercial durante el primer trimestre de 2028. El plan contempla pozos submarinos y una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga de petróleo.
El conflicto también tuvo repercusiones sobre las empresas proveedoras. El 2 de octubre, el Gobierno argentino informó que Halliburton confirmó que ninguna de sus filiales prestará servicios para Sea Lion ni participará en actividades de exploración o producción de hidrocarburos en las islas.
La controversia se desarrolla en un contexto de posiciones contrapuestas. La Argentina sostiene que las actividades unilaterales sobre los recursos naturales desconocen sus derechos soberanos y las resoluciones de las Naciones Unidas que llaman a resolver la disputa mediante negociaciones. El Reino Unido rechaza el reclamo argentino y defiende la explotación de los recursos bajo la administración británica de las islas.
