Quirno defendió la libertad de navegación en medio de la controversia por el Danstar
El canciller argentino realizó las declaraciones durante la reunión del G20 en Atlanta. El buque de bandera chilena proyecta conectar Punta Arenas con Puerto Argentino a partir de diciembre, en una operación que generó intercambios diplomáticos entre ambos países.
RÍO GRANDE.- El canciller argentino Pablo Quirno defendió la libertad de navegación y el respeto del derecho internacional durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20, realizada en Atlanta, Estados Unidos. Sus declaraciones se produjeron en medio de la controversia por el próximo servicio comercial del buque MS Danstar, que conectará Punta Arenas con Puerto Argentino a partir de diciembre.
«Defendimos la libertad de navegación y el respeto del derecho internacional. Ningún país puede obstruir el tránsito marítimo y desconocer las reglas internacionales», expresó el funcionario tras participar del primer plenario de cancilleres del encuentro.
Quirno también advirtió sobre las consecuencias que puede generar la interrupción de las principales rutas marítimas y vinculó la libre circulación con el abastecimiento internacional de alimentos y energía. Si bien sus declaraciones estuvieron enmarcadas en los debates globales sobre el comercio marítimo, adquirieron relevancia por la discusión abierta alrededor de la nueva conexión entre Chile y las islas Malvinas.

La posición del canciller se inscribe en una diferenciación entre el derecho de navegación de las embarcaciones y una eventual participación logística en actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en el territorio cuya soberanía reclama Argentina.
Chile descartó una crisis diplomática
En paralelo, el Gobierno chileno buscó reducir la tensión generada por el proyecto comercial. El subsecretario de la Secretaría General de Gobierno de Chile, Gonzalo Arenas, confirmó que existieron conversaciones entre las autoridades de ambos países por el tránsito del Danstar y descartó que haya una decisión oficial argentina para interceptar la embarcación.
El funcionario consideró que las versiones sobre una eventual intervención de fuerzas argentinas continúan siendo especulaciones y manifestó su confianza en que el diálogo bilateral permitirá evitar una crisis diplomática.
Por su parte, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, descartó que la Armada deba escoltar al carguero durante su recorrido hacia las islas. En declaraciones al diario La Prensa Austral, sostuvo que esa posibilidad resulta innecesaria porque la navegación está protegida por el derecho internacional y los tratados bilaterales y multilaterales.
«Ello es innecesario, porque esa navegación está claramente protegida por el derecho internacional y los tratados, tanto bilaterales como multilaterales, que obligan a todos los países del área», afirmó.
Barros también pidió prudencia a ciudadanos y dirigentes políticos para evitar que las diferencias relacionadas con la soberanía y las actividades comerciales afecten la relación bilateral. Sin embargo, planteó la necesidad de revisar disposiciones argentinas que, desde la perspectiva chilena, podrían contradecir compromisos internacionales compartidos.
En ese sentido, hizo referencia a los decretos nacionales 256/2010 y 457/2021. El primero establece que los buques que se dirijan hacia las islas Malvinas o provengan de ellas deben contar con autorización previa de las autoridades argentinas cuando naveguen por aguas que el país considera bajo su jurisdicción. El segundo define al estrecho de Magallanes como un espacio compartido.
El Danstar se prepara para iniciar la ruta
Mientras continúan los intercambios diplomáticos, el carguero ya inició su traslado hacia la Región de Magallanes para completar los preparativos técnicos.
El MS Danstar zarpó del Terminal Portuario de Valparaíso el jueves 29 de octubre, con destino a Punta Arenas. Según los registros de seguimiento marítimo citados en la información, tenía previsto arribar el 9 de noviembre a las 9.
La embarcación, de bandera chilena y 72 metros de eslora, pertenece a la operación comercial proyectada por Easter Island Logistics. La empresa busca establecer un servicio regular de transporte de mercancías entre Punta Arenas y Puerto Argentino.
Una vez en destino, el buque ingresará a las instalaciones de ASMAR Magallanes para someterse a inspecciones, tareas de mantenimiento y adecuaciones estructurales destinadas a las condiciones de navegación de los mares australes.
La empresa prevé realizar el primer viaje durante los primeros días de diciembre, aunque todavía no informó una fecha definitiva. La ruta comprende aproximadamente 900 kilómetros y demandaría alrededor de dos días y medio de navegación.
El servicio fue presentado como una operación comercial privada para transportar alimentos, materiales de construcción, maquinaria, combustible e insumos destinados al mercado isleño.
La preocupación argentina por el proyecto petrolero Sea Lion
Uno de los puntos centrales de la controversia es el posible vínculo de la nueva ruta con las actividades hidrocarburíferas proyectadas en el Atlántico Sur.
Las advertencias argentinas se relacionan particularmente con Sea Lion, el proyecto de explotación petrolera ubicado al norte de las islas Malvinas, en un área cuya exploración y explotación el país considera ilegítimas por tratarse de un territorio en disputa de soberanía.
La preocupación radica en que la conexión marítima pueda facilitar no solamente el abastecimiento comercial de la población isleña, sino también el suministro de materiales, equipos o combustible destinados a las operaciones petroleras.
En ese contexto, Quirno había diferenciado la libertad de navegación de una eventual colaboración logística con actividades vinculadas con la explotación de hidrocarburos. También señaló que Argentina mantiene conversaciones con Chile para evitar que se faciliten directa o indirectamente ese tipo de operaciones.
A las diferencias diplomáticas se sumaron iniciativas políticas para endurecer las medidas contra empresas que participen en actividades comerciales vinculadas con las islas. Entre ellas se encuentra el proyecto presentado por la diputada nacional Agustina Propato, que propone excluir del denominado paso inocente a las cargas destinadas a Malvinas y habilitar sanciones en el marco del Decreto 256/2010.
Por ahora, las declaraciones de los funcionarios de ambos países apuntan a evitar que la controversia por el Danstar derive en un conflicto diplomático. Sin embargo, el inicio de la ruta comercial previsto para diciembre volverá a poner en discusión las diferencias sobre navegación, acuerdos internacionales y actividades económicas vinculadas con las islas Malvinas.
