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El Gobierno cambia el esquema de actualización del precio del gas

Las diferencias entre el valor proyectado y el costo real del gas se trasladarán a las facturas cada dos meses. El nuevo mecanismo comenzará a aplicarse con los cuadros tarifarios de agosto.

BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional modificó el mecanismo de actualización de las tarifas de gas natural y dispuso que las diferencias entre el precio estimado del combustible y el valor efectivamente pagado por las distribuidoras se incorporen a las facturas de manera bimestral. La medida comenzará a regir con los cuadros tarifarios de agosto.

La decisión fue oficializada mediante la Resolución 167/2026 de la Secretaría de Energía, publicada en el Boletín Oficial. El esquema permanecerá vigente mientras continúe la emergencia energética, prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.

La reforma alcanza a las denominadas Diferencias Diarias Acumuladas (DDA), el mecanismo que refleja la brecha entre el precio del gas proyectado al inicio de un período y el costo que finalmente afrontan las distribuidoras al adquirir el combustible.

Hasta ahora, esas diferencias se calculaban de forma estacional, por lo que podían acumularse durante varios meses antes de trasladarse a las tarifas. Desde agosto, el cálculo pasará a realizarse cada dos meses, lo que permitirá aplicar ajustes con mayor frecuencia, aunque sobre períodos más cortos.

Desde la Secretaría de Energía señalaron que el cambio busca otorgar mayor gradualidad y previsibilidad al sistema tarifario, evitando que la acumulación de diferencias genere incrementos más importantes en una sola actualización.

El precio del gas que pagan los usuarios se determina a partir del valor fijado en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), calculado sobre una proyección. Sin embargo, el costo definitivo puede variar una vez ejecutados los contratos de abastecimiento con las productoras.

La Ley 24.076 establece que esas diferencias deben trasladarse a la tarifa final para evitar que las distribuidoras o transportistas obtengan ganancias o sufran pérdidas por esas variaciones. Si el costo real resulta superior al previsto, la diferencia se incorpora a la factura. Si es menor, debe reflejarse como una reducción tarifaria.

El Gobierno también sostuvo que el esquema anterior podía generar un doble impacto durante el invierno, cuando coinciden un mayor consumo residencial y un aumento del precio mayorista del gas. Con el nuevo sistema, las diferencias se liquidarán seis veces al año, distribuyendo los ajustes en períodos más breves.

Además, el Ejecutivo consideró que la modificación contribuirá a fortalecer el flujo financiero de las distribuidoras, permitiéndoles afrontar la compra de gas, garantizar la prestación del servicio y cumplir con los planes de inversión.

La implementación estará a cargo del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, que deberá adecuar los procedimientos tarifarios para aplicar la primera liquidación bajo el nuevo esquema con los cuadros tarifarios de agosto de 2026. El impacto de esa actualización dependerá de la diferencia registrada entre el precio proyectado del gas y el costo efectivamente abonado por las distribuidoras durante el período correspondiente.