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El vuotismo perdió control sobre su agenda de tierras

La cuarta sesión del Concejo Deliberante de Ushuaia dejó al descubierto una interna que hasta ahora se mantenía puertas adentro del oficialismo. “Son unos rosca floja”, fue la frase que salió de San Martín 660  tras el retiro de cinco proyectos de tierras que requerían mayoría agravada. La bronca apunta a sus propios concejales y ya hay quienes hablan de revisar el armado político de cara a la renovación del Concejo en 2027.

USHUAIA.- La cuarta sesión ordinaria del Concejo Deliberante marcó un antes y un después para el oficialismo municipal. Cinco proyectos vinculados a tierras, que habían llegado a segunda lectura y necesitaban mayoría agravada para ser aprobados, fueron retirados del orden del día antes de que comenzara la votación y enviados nuevamente a comisión.

La decisión evitó una derrota en el recinto, pero dejó al descubierto una realidad que hasta hace poco el Ejecutivo lograba disimular: la política de tierras, uno de los principales instrumentos de poder del vuotismo, ya no avanza con la misma facilidad dentro del Concejo.

Los proyectos incluían desafectaciones de espacios públicos, modificaciones de mensuras y cambios en el ordenamiento urbano. Todos requerían un consenso especial que el oficialismo no consiguió reunir.

Durante años, la agenda vinculada al suelo urbano fue uno de los ejes centrales de la gestión de Walter Vuoto. Adjudicaciones, preadjudicaciones y modificaciones urbanísticas se transformaron en herramientas de gestión y también de construcción política. Esta vez, sin embargo, el escenario fue otro.

El Concejo dejó de responder automáticamente a los proyectos impulsados por el Ejecutivo. La devolución de las cinco iniciativas a comisión dejó en evidencia que el oficialismo ya no consigue ordenar las mayorías necesarias para avanzar en los temas que considera estratégicos.

La primera reacción llegó puertas adentro

“Son unos rosca floja”, resumió una fuente política al describir el clima que quedó instalado en el Ejecutivo tras la sesión. El reproche no estuvo dirigido a la oposición, sino a concejales del propio oficialismo, a quienes les atribuyen la falta de trabajo político para garantizar los votos antes de que los proyectos llegaran al recinto.

El episodio también abrió una discusión que ya mira más allá de esta sesión. Según fuentes consultadas, dentro del oficialismo  sostienen que, si el bloque no recupera capacidad para ordenar su agenda legislativa, habrá una revisión de nombres cuando llegue el momento de definir la integración de las listas para la renovación del Concejo Deliberante en diciembre de 2027.

Los cinco proyectos volverán ahora a comisión. El trámite legislativo continúa. Lo que cambió fue el escenario político: el vuotismo encontró un límite en el propio Concejo y la interna, hasta ahora contenida, empezó a quedar a la vista.