Martín Perez cruzó con dureza al presidente Javier Milei
El intendente de Río Grande salió al cruce de las declaraciones del Presidente en un medio británico, donde supeditó la recuperación del archipiélago a la voluntad de los habitantes actuales. El jefe comunal fueguino tildó de lamentable la estrategia de política exterior y recordó que la Constitución Nacional no admite interpretaciones sobre la ilegalidad de la ocupación.
RIO GRANDE.- La tensión política entre el municipio de Río Grande y la Casa Rosada alcanzó una nueva temperatura tras la publicación de una entrevista concedida por Javier Milei al diario The Telegraph. En dicha nota, el mandatario nacional vinculó una posible devolución del territorio a un proceso de negociación que contemple la aceptación de los isleños, lo que disparó una reacción inmediata de Martín Perez.
El Intendente de Río Grande utilizó sus canales oficiales para ratificar que la soberanía no depende de la voluntad de quienes calificó como ocupantes ilegales.
Perez cuestionó el desconocimiento de los preceptos constitucionales por parte del Ejecutivo nacional y lamentó que se utilice la política exterior como una herramienta de autopromoción personal.

Para el Intendente, este tipo de declaraciones dañan la posición histórica del país y terminan siendo funcionales a los intereses del Reino Unido. Según sus palabras, el mandato presidencial tiene fecha de vencimiento en dos años, mientras que la lucha por las islas representa una política de Estado que trasciende cualquier gestión circunstancial.
Señor Presidente:
— Martín Perez (@MartinPerezTDF) December 30, 2025
Las Malvinas no “tienen que ser argentinas cuando los isleños lo deseen”.
Las Malvinas SON argentinas, más allá de lo que decidan sus ocupantes ilegales.
Así está escrito en la Constitución y así es la política de Estado que usted daña una y otra vez con… pic.twitter.com/hFWdGqJHyr
El foco del conflicto radica en que la postura de Milei contradice la doctrina argentina de no reconocer el principio de autodeterminación para una población implantada por la fuerza.
Durante el reportaje con el medio inglés, el líder libertario también dejó trascender que busca avanzar en la compra de armamento y tecnología de defensa, un punto que expertos en cancillería ven con preocupación. Consideran que normalizar vínculos en materia de seguridad con la potencia ocupante significa aceptar a Londres como un proveedor de protección regional.
Dentro de la diplomacia argentina, las declaraciones se interpretan como parte de un proceso de desmalvinización que prioriza los acuerdos económicos por sobre el reclamo territorial. Esta tendencia ya había generado fricciones previas, como la omisión de las islas en mapas oficiales del gobierno y las críticas de diversos centros de veteranos de guerra.
Sin embargo Perez fue contundente al señalar que las Malvinas son y serán siempre parte integrante de la provincia de Tierra del Fuego, sin margen para concesiones basadas en el bienestar de los kelpers.
Finalmente, el escenario se completa con la incertidumbre sobre la agenda internacional del Presidente, quien espera concretar una visita de Estado al Reino Unido en abril. Mientras el Gobierno nacional intenta equilibrar la retórica de soberanía con la necesidad de inversiones, desde las bases territoriales de la provincia fueguina aseguran que no permitirán que se desdibuje el sacrificio de los héroes de 1982 en favor de una diplomacia de bajo perfil frente a la ocupación británica.
