Clima Rio Grande: ver extendido

Un pacto del PJ y el FORJA permitirá que LLA apruebe las salmoneras

A pesar de la fuerte oposición ambiental, el proyecto que reactiva la acuicultura de salmónidos en la provincia ingresará al recinto con el respaldo numérico necesario. El Gobernador Gustavo Melella consolida su alineamiento con el Gobierno central, mientras los legisladores opositores denuncian el carácter "extractivista" de la iniciativa.

USHUAIA.- El debate en torno a la reintroducción de la salmonicultura en Tierra del Fuego está llegando a su desenlace. Este miércoles está programada la votación de la iniciativa y el número de voluntades en la Legislatura ya se encuentra consolidado para asegurar su aprobación, una propuesta que motoriza La Libertad Avanza.

Con esta acción, las bancadas del Partido Justicialista (PJ) y de FORJA le otorgarán al Gobierno Nacional, con el cual el oficialismo provincial está alineado, una clara victoria política.

El proyecto que vuelve a habilitar la producción de salmónidos en Tierra del Fuego –una propuesta impulsada por La Libertad Avanza– se debatirá a las 11:00 de este miércoles. La sesión ingresa al recinto con un resultado que ya está prácticamente escrito. Los ocho escaños necesarios se encuentran asegurados, lo que indica que, de no mediar un cambio de último momento, la sanción de la norma es inminente.

El mensaje es claro para la política fueguina: el oficialismo provincial ha ordenado sus filas para cumplir con los requerimientos de la Casa Rosada.

Dentro de la bancada del Partido Justicialista, los legisladores Juan Carlos Pino, María Victoria Vuoto y Virgilio Tomás García tienen confirmado su voto afirmativo a la propuesta.

En el caso de García, su comportamiento habitual es de una figura silenciosa, distante de las chicanas y los cruces mediáticos, pero su presencia resulta indispensable cuando el oficialismo necesita robustecer la mayoría. Su actitud no genera ruido mediático, aunque su voto termina siendo funcional a la estrategia gubernamental.

En el bloque FORJA, Federico Greve y Miriam Martínez también se pronunciarán a favor de la ley. Por el lado de La Libertad Avanza, el impulso se manifestó con mayor claridad: fueron los parlamentarios Agustín Coto y Gracianía quienes reintrodujeron el tema en la Legislatura, reviviendo una discusión que años atrás había culminado con una expresa prohibición. Ellos mantuvieron el tema en la agenda pública y lograron llevar la propuesta hasta esta etapa con un dictamen de comisión que resultó favorable.

En contraste con esta posición aparece Federico Sciurano, que si bien forma parte de FORJA, mantiene un discurso ambientalista que lo sitúa al borde de la iniciativa. Su postura, se comenta en los pasillos, obedece más a las demandas de su electorado que al poroteo legislativo. Dentro del recinto se reconoce que su diferenciación pública coexiste con una verdad sencilla: dado que los votos para la aprobación están garantizados, Sciurano puede expresar su desacuerdo sin que esto tenga costos políticos.

A esta arquitectura de votación se agrega Gisela Dos Santos, de la bancada Sumemos Tolhuin, un apoyo que no generó sorpresa. Su alineamiento con las posturas del oficialismo es tan permanente que en los corredores de Yaganes ya es una apreciación recurrente: si la coyuntura lo demanda, su voto afirmativo está asegurado.

En la vereda opuesta, el rechazo a la ley tiene nombres propios definidos. La bancada Somos Fueguinos, integrada por Jorge Lechman y Raúl Von Der Thusen, ya anticipó su voto negativo. La misma posición adoptará el Movimiento Popular Fueguino (MPF), compuesto por Pablo Villegas y Damián Löffler. A ellos se suman los bloques Provincia Grande, representado por Juan Lapadula, y el Partido Verde, cuya referente es Laura Colazo.

Colazo, precisamente, protagonizó la situación más ríspida de la antesala. Durante la reunión de Labor Parlamentaria, mantuvo un fuerte intercambio verbal con Miriam Martínez. El conflicto se originó meses atrás en la Comisión 3 de Recursos Naturales, en Río Grande. Colazo, quien presidía la comisión, se había retirado luego de pasar el tratamiento a cuarto intermedio. Sin embargo, la reunión se reanudó y se firmó el dictamen favorable que ahora llega a votación.

Colazo calificó la acción como “vergonzosa” y sostuvo que el dictamen es “inválido”. El cruce generó malestar, aunque sin ninguna incidencia en el resultado final de la votación.

La lectura que se hace en los ámbitos políticos es más áspera. Tanto Colazo como Sciurano mantienen discursos de defensa ambiental muy firmes, pero en la práctica no articulan una estrategia efectiva para impedir la aprobación.

De esta manera, resguardan a su electorado, marcan distancia, y permiten que la definición recaiga en los legisladores que ya están alineados para la luz verde. Nadie quiere quedar pegado al voto afirmativo, pero la certeza es que Dos Santos y García aseguran la mayoría sin que sean necesarios otros sacrificios políticos.

En paralelo a la rosca política, hasta el momento no se ha presentado un proyecto serio de inversión que esté ligado a la actividad. El único nombre que trascendió es el del empresario Rubén Cherñajovsky, titular del Grupo Newsan.

No obstante, los expertos en el sector sostienen que el modelo chileno –el cual se busca imitar en Tierra del Fuego– opera con muy poca mano de obra y un alto grado de automatización. La ecuación económica resultante ofrece escasos beneficios para la economía local, lo que fortalece la crítica de que esta es una actividad de carácter más extractivo que productivo.

Con las posturas ya definidas y el armado de votos concretado, lo que resta es la formalidad de la sesión.

Si la tendencia no se revierte –y en la política fueguina siempre hay que estar atentos a las sorpresas–, La Libertad Avanza obtendrá la sanción de su ley. Con este movimiento, la administración del Gobernador Melella confirma una vez más su sintonía con la Casa Rosada, una jugada que se venía conversando en reserva desde hace tiempo.