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Nación aumentó un 6% los envíos de coparticipación a las provincias

Durante el primer semestre del año, el Gobierno nacional incrementó un 6% las transferencias a las provincias, incluyendo fondos automáticos y no automáticos. A pesar de esta mejora, los envíos aún se encuentran un 12% por debajo de los niveles registrados en el mismo período de 2023, lo que recalca el impacto del ajuste de 2024.

BUENOS AIRES.- Las finanzas provinciales son, como siempre, un punto crucial en la agenda política y económica de Argentina. Un informe reciente de la consultora Politikon Chaco revela que, en el primer semestre de 2025, el Gobierno nacional ha transferido a las provincias un total de $31,3 billones, lo que representa un crecimiento del 6,4% respecto al mismo período del año anterior. Esta cifra abarca tanto las transferencias automáticas ($30 billones) como las no automáticas ($1,3 billones).

Sin embargo, detrás de este aparente repunte, se esconde una realidad más compleja. Si bien el aumento del 6% es bienvenido, está lejos de compensar la caída sufrida en 2024. En comparación con el primer semestre de 2023, las provincias aún están un 12,3% por debajo en términos de fondos recibidos. Esto alimenta el debate sobre si los envíos actuales son un apoyo real o una mera recuperación parcial tras un “formidable ajuste” que afectó seriamente a las economías subnacionales.

El informe de Politikon Chaco también detalla que del total recaudado por el fisco nacional en el semestre ($100 billones), solo $61,1 billones ingresaron a la masa coparticipable. La recuperación de las transferencias se explica principalmente por los envíos no automáticos, que crecieron un impresionante 187% respecto al primer semestre de 2024, aunque todavía están un 51% por debajo de los niveles de 2023. Estas transferencias discrecionales explican el 70% de la mejora, indicando que una parte significativa del dinero proviene directamente de las arcas nacionales.

La situación actual otorga una relevancia particular a las negociaciones que comenzarán esta semana en la Cámara de Diputados, donde se analizará el paquete de leyes impulsado por los gobernadores en el Senado. Las provincias, con estos números en mano, tienen argumentos sólidos para reforzar sus reclamos de mayores fondos al presidente Javier Milei.

La complejidad de la coparticipación federal no es nueva. La ley establece una distribución del 44% para la Nación y el 56% para las provincias, con una posterior distribución secundaria entre ellas. No obstante, si se considera el total de fondos enviados en relación con la recaudación total de impuestos, los números varían. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), entre 1993 y 2024, las provincias y CABA recibieron entre el 25% y el 34% de la recaudación tributaria nacional. En 2024, esta participación fue del 34%, dos puntos menos que el máximo de 2020, influenciado por la desaparición del Impuesto PAIS.

El IARAF enfatiza que “la discusión pasa por la distribución de responsabilidades del gasto entre la Nación y las Provincias y su lógico financiamiento”. La clave, según el Instituto, es “establecer reglas de juego estables, que eviten un comportamiento como el que ha habido durante los últimos años”. Este llamado a la previsibilidad es fundamental en un sistema que ha sido objeto de constantes modificaciones y pujas distributivas.