Seis pacientes ocupan camas del Hospital de Ushuaia porque no tienen dónde vivir ni qué comer

El director del Hospital Regional Ushuaia, Dr. Carlos Guglielmi, reveló que seis personas permanecen internadas por razones sociales y no por necesidades médicas. La situación agrava la falta de camas y llega a retrasar cirugías en un hospital que atraviesa una crisis de infraestructura y funcionamiento.

22/10/2026

USHUAIA.- El director del Hospital Regional Ushuaia, Dr. Carlos Guglielmi, expuso en la mañana de este jueves, en una entrevista con Radio Provincia, una situación que refleja el impacto de la crisis social sobre el sistema sanitario y social en la provincia. Según reveló, seis personas permanecen internadas por no tener dónde vivir, dormir o alimentarse, aunque no requieren atención médica que justifique ocupar una cama hospitalaria.

“Tenemos hoy en el hospital seis pacientes internados sociales que me están ocupando seis camas y yo no puedo hoy, hay una falta de camas terrible en el hospital”, afirmó.

Guglielmi explicó que estas personas necesitan asistencia para cubrir necesidades básicas, como alimentarse, recibir cuidados y contar con un lugar donde pasar la noche, pero no tratamientos médicos ni de enfermería. La falta de espacios adecuados para atender esas situaciones hace que el hospital termine cumpliendo una función de alojamiento que excede sus responsabilidades sanitarias.

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“Gente internada que solo necesita un lugar para dormir, como si hubiera un albergue”, describió el director, quien consideró que contar con un espacio de contención social permitiría liberar camas y reducir costos.

Una situación social que retrasa cirugías

Guglielmi advirtió que la ocupación de esas camas tiene consecuencias concretas sobre la atención de otros pacientes. Según explicó, hay jornadas en las que personas programadas para una intervención quirúrgica llegan al hospital y no pueden ser internadas porque no hay camas disponibles.

“Hay mañanas que vienen los pacientes de operación y no tengo camas, y están estos seis pacientes ahí”, sostuvo.

El director remarcó que una cama hospitalaria implica recursos, oxígeno y personal médico y de enfermería. Por eso, mantener allí a personas que necesitan principalmente alojamiento y asistencia social representa un uso costoso de recursos sanitarios escasos.

En ese contexto, planteó que un albergue con personal preparado para brindar cuidados básicos resultaría más económico y adecuado que sostener esas situaciones dentro del hospital.

El hospital, desbordado por las necesidades sociales

La problemática se suma a un escenario de dificultades que Guglielmi describió como cada vez más complejo. Durante la entrevista, señaló que el hospital recibe una demanda creciente, enfrenta limitaciones de infraestructura y tiene dificultades para disponer de camas y espacios de atención.

El director también relató que, durante los últimos meses, personas en situación de vulnerabilidad comenzaron a permanecer durante la noche en los pasillos del establecimiento. La situación generó problemas de convivencia, higiene y seguridad, por lo que se dispuso la presencia policial permanente y se estableció que no pueden pernoctar allí personas que no sean pacientes.

Guglielmi aclaró que comprende la necesidad de quienes buscan refugio ante el frío y la falta de un lugar donde dormir. Incluso contó que, durante jornadas de bajas temperaturas y nevadas, permitió que algunas personas permanecieran sentadas y abrigadas en sectores de la guardia. Sin embargo, insistió en que el hospital no puede convertirse en la única respuesta disponible frente a la emergencia social.

“Esto tiene que tener una solución. No puede ser que abandonen esta gente y que el único lugar abierto en la ciudad es el hospital”, expresó.

La falta de dispositivos de contención

El director señaló que la ciudad necesita espacios específicos para alojar y asistir a personas vulnerables, además de respuestas para adultos mayores que requieren cuidados y no cuentan con alternativas adecuadas.

También indicó que el problema alcanza a personas con distintas coberturas, entre ellas PAMI y OSEF, y no solamente a quienes carecen de obra social o recursos económicos.

La situación expuesta por Guglielmi pone de manifiesto una doble emergencia. Por un lado, personas que no cuentan con condiciones básicas para vivir y necesitan asistencia social. Por otro, un hospital con capacidad limitada que debe destinar camas y recursos sanitarios a cubrir necesidades que deberían contar con dispositivos específicos.

En medio de la crisis hospitalaria, la falta de alojamiento y contención social termina impactando sobre la atención médica y puede demorar procedimientos para otros pacientes. El planteo del director apunta a una necesidad concreta: una respuesta coordinada de los organismos responsables para que quienes necesitan un lugar donde vivir y recibir cuidados puedan acceder a él sin que el hospital deba sustituir esa función.