BUENOS AIRES.- La pobreza infantil en Argentina descendió al 42,3% durante el segundo semestre de 2025 y alcanzó su nivel más bajo desde 2018, según un informe difundido por UNICEF Argentina. El dato representa una mejora significativa respecto de 2024 y permitió que más de 1,3 millones de niñas, niños y adolescentes dejaran de vivir en hogares pobres.
De acuerdo con el estudio, al cierre de 2025 unos 5,1 millones de menores de 18 años se encontraban en situación de pobreza, frente a los 6,3 millones registrados un año antes. Paralelamente, la indigencia infantil cayó al 9,4%, lo que equivale a aproximadamente 1,1 millones de chicos cuyos hogares no logran cubrir la canasta básica alimentaria.
El informe, denominado “Pobreza monetaria y privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños. Argentina 2016-2025”, señala que la mejora se produjo luego del período más crítico de la serie, registrado durante el primer semestre de 2024, cuando la pobreza infantil alcanzó el 67,1% y la indigencia llegó al 27,3%.
Desde entonces, cerca de tres millones de niñas, niños y adolescentes dejaron de vivir en hogares pobres y más de dos millones salieron de la indigencia. No obstante, UNICEF advirtió que el problema sigue teniendo una magnitud importante, ya que más de cuatro de cada diez menores continúan viviendo en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la canasta básica total.
Proyecciones para 2026
A pesar de la mejora observada durante 2025, el organismo prevé que la pobreza infantil podría volver a crecer durante el primer semestre de 2026 y ubicarse en torno al 44,4%, mientras que la indigencia alcanzaría el 10,8%.
Según UNICEF, la evolución de los ingresos familiares, el comportamiento de los precios, la situación del empleo y el alcance de las transferencias sociales serán factores determinantes para la evolución de estos indicadores.
Desigualdades persistentes
El informe confirma que la pobreza afecta con mayor intensidad a la población infantil que al conjunto de la sociedad. Mientras la pobreza general se ubicó en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025, entre niñas, niños y adolescentes alcanzó el 42,3%.
Las situaciones más críticas se registran entre quienes viven en barrios populares, hogares con bajo nivel educativo y familias donde el principal sostén económico se encuentra desempleado. En estos últimos casos, la pobreza infantil alcanza al 74,8%.
Asimismo, el estudio señala que los hogares monoparentales encabezados por mujeres presentan niveles de vulnerabilidad superiores al promedio, con una incidencia de pobreza del 52,8%.
El rol de las políticas sociales
UNICEF destacó la importancia de programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Prestación Alimentar para reducir la indigencia infantil.
Según las estimaciones del organismo, sin estas transferencias la indigencia entre niñas, niños y adolescentes sería seis puntos porcentuales más elevada.
Sin embargo, el estudio remarca que la pobreza no puede medirse únicamente por los ingresos. El 42,8% de los menores presenta al menos una privación vinculada a vivienda, saneamiento, acceso al agua, educación, hábitat o protección social.
En ese contexto, UNICEF sostuvo que la reducción sostenida de la pobreza infantil requiere no solo políticas de asistencia económica, sino también inversiones en empleo, educación, infraestructura social, sistemas de cuidado y acceso a servicios básicos.
Preocupación por el presupuesto
El organismo también observó señales de alerta en relación con el presupuesto nacional destinado a la infancia. Aunque en 2025 se registró una recuperación real del 4% respecto del año anterior, las primeras ejecuciones presupuestarias de 2026 muestran una reducción del 6% en comparación con igual período de 2025.
Además, advirtió que, de mantenerse las partidas actuales, el financiamiento destinado a políticas para la niñez podría sufrir una caída real del 16% durante este año.
Por último, el informe reveló que siete de cada diez hogares con niñas, niños y adolescentes recurrieron durante el último año a endeudamiento, ayuda económica, utilización de ahorros o venta de bienes para afrontar gastos cotidianos, una señal de que la mejora de los indicadores aún convive con una importante fragilidad económica en gran parte de la población.
Rio Grande: 7°
5° / 5° - Muy nuboso


