Monte de Oca relativizó el aumento del gas con una dieta de $12 millones

La senadora fueguina de La Libertad Avanza Belén Montes de Oca, defendió su voto a favor de la reforma de Zona Fría y estimó subas de entre el 15% y el 19%. Para una familia que gana $1.200.000, el incremento puede representar una carga importante, mientras la legisladora percibe una remuneración bruta que supera diez veces ese ingreso mensual.

21/10/2026

USHUAIA.- La senadora nacional por Tierra del Fuego, Belén Monte de Oca, defendió los cambios en el régimen de Zona Fría y reconoció que las facturas de gas podrían aumentar entre un 15% y un 19%. Sin embargo, al referirse al impacto en los hogares, sostuvo que la suba “no es demasiado representativa”, una afirmación que contrasta con la realidad de miles de familias fueguinas cuyos ingresos están muy lejos de los que percibe una integrante del Senado.

En una entrevista con Radio Provincia, la legisladora puso como ejemplo una factura de $85.000 que podría pasar a unos $100.000. Son $15.000 adicionales por mes, según su propia estimación. Para una familia que cobra $1.200.000 mensuales, ese aumento equivale al 1,25% de todos sus ingresos, antes de afrontar el resto de los gastos de vivienda, alimentación, transporte y servicios.

La comparación adquiere otra dimensión al considerar la dieta de los senadores nacionales. Según información publicada por Chequeado y La Nación, quienes no renunciaron a los aumentos perciben alrededor de $12,26 millones brutos mensuales. En el caso de Monte de Oca, el registro individual disponible indica que no renunció a las actualizaciones, aunque no se encontró un recibo individual actualizado que permita confirmar cuánto cobra efectivamente en mano.

Total Energies

La diferencia entre ambos ingresos es contundente. La dieta bruta de referencia para un senador supera diez veces el ingreso mensual del hogar tomado como ejemplo. En ese contexto, calificar como poco representativo un aumento de $15.000 en el gas puede transmitir una distancia considerable respecto de la economía cotidiana de quienes deben ajustar sus gastos para llegar a fin de mes.

La senadora defendió su voto a favor de la modificación del régimen y explicó que el subsidio continuará vigente en Tierra del Fuego y el resto de la Patagonia. Según detalló, el descuento se concentrará en el precio del gas y dejará afuera los componentes de transporte y distribución, un cambio que podría elevar el importe final de las facturas.

Monte de Oca estimó que los efectos podrían comenzar a reflejarse en el consumo de enero, aunque aclaró que todavía resta definir la reglamentación y la forma de aplicación. Por eso, el porcentaje definitivo y el impacto concreto sobre cada usuario aún dependen de esas decisiones.

Durante la entrevista también le plantearon la incidencia que una suba de este tipo tendría sobre los salarios municipales más bajos. Frente a esa preocupación, la senadora atribuyó parte del problema al bajo nivel de las remuneraciones y sugirió que el Gobierno provincial podría evaluar mecanismos de asistencia para quienes no puedan afrontar las facturas. No anunció, sin embargo, ninguna medida concreta.

El argumento central de Monte de Oca fue que la reforma permitiría sostener el financiamiento del régimen. Sostuvo que la incorporación de nuevas localidades en 2021 amplió la cantidad de beneficiarios y comprometió los recursos disponibles. “El fondo iba a quebrar”, afirmó para justificar la necesidad de modificar el esquema.

La legisladora también reconoció que “todo lo que implique un aumento en una tarifa es odioso” y admitió que, en Tierra del Fuego, el consumo de gas no es una cuestión de elección, sino una necesidad vinculada con las condiciones climáticas.

Pero la discusión no se limita a la continuidad formal del subsidio. También alcanza a cuánto deberán pagar los hogares para calefaccionarse y qué representa ese gasto en relación con sus ingresos. Para una familia que cobra $1.200.000, una factura que aumenta $15.000 puede exigir recortar otros consumos. Para una senadora cuya dieta bruta supera los $12 millones, la misma diferencia tiene un peso proporcional muy distinto.

Ese es el contraste que dejan las declaraciones de Monte de Oca. La legisladora defendió una reforma que podría encarecer el servicio para los usuarios fueguinos y relativizó el impacto económico con una expresión que, frente a la desigualdad de ingresos, abre una pregunta inevitable sobre la distancia entre quienes toman las decisiones y quienes deben afrontar sus consecuencias.