Melella quiere cobrarles impuestos a Uber y DiDi
El gobernador planteó que las plataformas deben tributar en Tierra del Fuego. Los conductores temen que una eventual carga impositiva termine trasladándose a sus ingresos, aunque todavía no se conocen detalles de cómo se implementaría la medida.
RÍO GRANDE.- La posibilidad de establecer nuevas obligaciones tributarias para las plataformas de transporte abrió un foco de preocupación entre los conductores que trabajan con Uber y DiDi en Tierra del Fuego. El planteo del gobernador Gustavo Melella instaló interrogantes sobre el alcance de una eventual medida y su posible impacto en los ingresos de quienes utilizan estas aplicaciones como fuente de trabajo.
El mandatario provincial se refirió al tema durante una reunión con taxistas y remiseros de Río Grande, donde sostuvo que las plataformas digitales deben tributar en la provincia y cumplir con las obligaciones correspondientes a su actividad económica.
Sin embargo, todavía no se conocen precisiones sobre cómo se instrumentaría el cobro, qué mecanismo se aplicaría ni cuáles serían sus eventuales consecuencias para los conductores.

La incertidumbre sobre quién pagará
Aunque el planteo apunta a las empresas que operan las aplicaciones, una de las principales preocupaciones es que los costos adicionales puedan trasladarse a los choferes mediante mayores comisiones, descuentos o gastos operativos.
Por ahora, no hay información que permita confirmar si la Provincia buscará gravar directamente a las plataformas o si la iniciativa podría generar efectos económicos indirectos sobre quienes realizan los viajes.
La discusión también alcanza a los usuarios. Si una eventual modificación tributaria incrementara los costos de funcionamiento, podría repercutir en las tarifas, aunque tampoco existen precisiones que permitan anticipar ese escenario.
Una medida todavía sin detalles
El planteo de Melella abre una discusión entre la intención de equiparar las obligaciones tributarias de las distintas actividades económicas y la preocupación por el impacto que una nueva carga podría tener sobre quienes trabajan mediante aplicaciones.
Hasta que el Gobierno provincial precise qué pretende cobrar, a quiénes alcanzaría la medida y cómo se aplicaría, los conductores seguirán sin certezas sobre las posibles consecuencias para sus ingresos.
