Denuncian un presunto boicot al regreso a clases en el CPET de Río Grande

El colegio había retomado este jueves la actividad luego de las reparaciones realizadas en las calderas, pero las clases fueron suspendidas apenas dos horas después. Una gran cantidad de puertas y ventanas apareció abierta y la temperatura del establecimiento cayó hasta los 8 grados bajo cero. Las autoridades revisaron las calderas y constataron que continuaban funcionando.

10/09/2026

RÍO GRANDE.- El regreso a clases del Colegio Provincial de Educación Tecnológica (CPET) quedó nuevamente interrumpido este jueves por una situación que ahora genera fuertes interrogantes dentro de la comunidad educativa: una gran cantidad de puertas y ventanas del establecimiento habría sido abierta deliberadamente poco después del inicio de la jornada, provocando un brusco descenso de la temperatura y obligando a suspender las actividades.

El episodio ocurrió justamente cuando el establecimiento volvía a funcionar con normalidad después de los problemas de infraestructura que habían mantenido suspendidas las clases y de las reparaciones efectuadas en el sistema de calefacción.

Durante las primeras horas de la jornada, la temperatura del edificio comenzó a descender hasta alcanzar los 8 grados bajo cero, por lo que las autoridades resolvieron interrumpir las clases ante las condiciones existentes en el establecimiento.

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En un primer momento se evaluó que el problema podía estar nuevamente relacionado con las calderas recientemente reparadas. Sin embargo, las verificaciones realizadas posteriormente permitieron establecer que los equipos continuaban funcionando, por lo que la caída de temperatura no habría obedecido a una nueva falla del sistema de calefacción.

La situación derivó entonces en la revisión de las condiciones del edificio y en la constatación de que numerosas aberturas habían quedado abiertas, permitiendo el ingreso del aire exterior y haciendo imposible mantener una temperatura adecuada en las aulas.

Hasta el momento no se habría podido determinar quién o quiénes dejaron abiertas las puertas y ventanas. La circunstancia adquiere particular relevancia porque se produjo inmediatamente después del inicio de las clases y terminó provocando una nueva suspensión de actividades.

Un antecedente que genera preocupación

El episodio se suma a otras situaciones registradas anteriormente en el establecimiento que también terminaron afectando el dictado de clases. Entre ellas se encuentran inconvenientes deliberados en los sanitarios, donde en una oportunidad fueron obstruidos inodoros con papeles y se debió interrumpir la actividad ante la imposibilidad de utilizar los baños.

La reiteración de episodios de este tipo genera ahora sospechas sobre posibles maniobras destinadas a impedir el normal funcionamiento del colegio. Sin embargo, hasta que se determine quién dejó abiertas las aberturas y con qué propósito, no existe una atribución formal de responsabilidad.

La situación resulta particularmente llamativa porque el CPET había completado recientemente una serie de trabajos destinados a recuperar las condiciones de seguridad y calefacción del edificio. Las tareas incluyeron la renovación de cañerías, colocación de nuevas llaves de paso, mantenimiento de las tres calderas, revisión de la instalación, acondicionamiento de calefactores y reacondicionamiento de las salidas de gases.

De este modo, el colegio consiguió finalmente reabrir sus puertas, pero el regreso duró apenas dos horas. Esta vez, el problema no habría estado en las calderas sino en las condiciones en las que fue dejado el edificio durante la jornada escolar.