Cuando era intendente Melella reclamó en la Justicia por la coparticipación
Como jefe comunal de Río Grande, Gustavo Melella acudió a la vía judicial para exigir que la Provincia transfiriera los fondos municipales en tiempo y forma. Hoy, como Gobernador, su administración enfrenta reclamos por demoras y deudas millonarias con Río Grande, Ushuaia y Tolhuin.
RÍO GRANDE.- En septiembre de 2019, cuando todavía era intendente de Río Grande y ya había sido electo gobernador, Gustavo Melella volvió a reclamar al Gobierno provincial que administraba Rosana Bertone, por la deuda de coparticipación que mantenía con el Municipio. En aquel momento, la cifra denunciada superaba los 285 millones de pesos y el Ejecutivo municipal exigía que se regularizaran las transferencias o, al menos, se estableciera un cronograma de pagos.
El reclamo no era nuevo. Durante su gestión municipal, Melella había cuestionado en reiteradas oportunidades las demoras en el envío de recursos provinciales y nacionales. En agosto de 2013, incluso, confirmó el envío de una carta documento a la Tesorera General de la Provincia para exigir el depósito de fondos atrasados y advirtió que, de no obtener respuesta, avanzaría con acciones judiciales.
Años después, ya al frente del Ejecutivo provincial, la administración de Melella quedó en el centro de nuevos reclamos municipales por la transferencia de coparticipación. En junio de 2021, representantes de Río Grande y Ushuaia expusieron ante el Superior Tribunal de Justicia las demoras en las remesas. En esa instancia se denunciaron atrasos de entre 30 y 45 días y deudas que, para Río Grande, rondaban los 680 millones de pesos, aunque esa cifra incluía distintos conceptos además de la coparticipación.

La actualidad
El conflicto volvió a cobrar dimensión en 2026. Según los reclamos actuales del Municipio de Río Grande, la deuda provincial ronda los 18.000 millones de pesos y los atrasos se acercan a los 45 días. Ushuaia también reclama fondos por una suma similar, mientras que Tolhuin registra demoras en las transferencias que le corresponden.
La comparación entre ambas etapas de la trayectoria política de Melella expone una contradicción concreta. Como intendente, sostuvo que los fondos municipales debían transferirse en los plazos establecidos y acudió a la Justicia para exigir su cumplimiento. Como gobernador, su administración debe responder ahora a reclamos de los municipios por la demora en esos mismos recursos pero prefiere el silencio o mejor dicho, mira para otro lado.
Las razones que invoca cada gestión y las diferencias entre los períodos deben analizarse a partir de los registros contables y las presentaciones oficiales. Pero el antecedente está documentado: Melella conocía, desde su experiencia como intendente, el impacto que las demoras en la coparticipación provocan sobre las finanzas municipales.
La discusión excede una disputa entre funcionarios. Se trata de recursos que sostienen servicios, obras y obligaciones cotidianas de las ciudades fueguinas, y de plazos de transferencia que forman parte de las reglas de funcionamiento entre la Provincia y los municipios.
