BGH pretende desprenderse de 250 trabajadores en Río Grande
La empresa comunicó a los delegados de la UOM que busca reducir su plantel de aproximadamente 600 operarios. El recorte representa más del 40% de la dotación y comenzaría a implementarse a partir del 15 de diciembre. La primera propuesta contempla retiros voluntarios con indemnizaciones en cuotas.
RÍO GRANDE.- Este martes se conoció una decisión empresarial que vuelve a sacudir al parque industrial de Río Grande. La firma BGH comunicó a la representación gremial su intención de reducir aproximadamente 250 puestos de trabajo, en un ajuste que podría dejar fuera de la fábrica a más de cuatro de cada diez trabajadores.
La notificación fue realizada durante un encuentro con el cuerpo de delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), donde las autoridades de la compañía expusieron los alcances de una reestructuración vinculada con cambios en los procesos productivos que comenzarán a implementarse desde el próximo 15 de diciembre.
De acuerdo con los números comunicados por la empresa, la planta cuenta actualmente con alrededor de 600 trabajadores. La reducción pretendida representa aproximadamente el 42% de esa dotación, una dimensión que expone la magnitud del ajuste que se proyecta sobre una de las principales fábricas electrónicas de la ciudad.

Para concretar la salida de personal, BGH abriría inicialmente un registro de retiros voluntarios. La propuesta contempla el pago de las indemnizaciones correspondientes mediante un esquema de entre una y cinco cuotas, dependiendo de la antigüedad de cada trabajador.
Sin embargo, el interrogante más preocupante quedó sin respuesta. La empresa no habría precisado qué sucederá si la cantidad de operarios que acepta retirarse voluntariamente no alcanza los 250 puestos que pretende eliminar. Tampoco se conocen precisiones sobre las alternativas que podría adoptar la patronal para completar el recorte.
El anuncio llega, además, después de un año en el que BGH ya atravesó interrupciones productivas, suspensiones y desvinculaciones de personal. En agosto, la compañía había concretado la salida de otros 24 trabajadores efectivos, en un escenario de retracción de la actividad y dificultades para sostener los niveles de producción.
Ahora, la dimensión del nuevo ajuste vuelve a encender las alarmas. Si se concreta el objetivo empresario, BGH habrá reducido drásticamente su estructura laboral en Río Grande, con un impacto que excede las puertas de la fábrica y alcanza a cientos de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad industrial.
Mientras la empresa proyecta su reestructuración, los trabajadores quedan frente a una nueva incertidumbre. Por ahora, el retiro voluntario aparece como la primera alternativa sobre la mesa, pero la falta de precisiones sobre lo que ocurrirá con quienes no adhieran deja abierto un escenario de preocupación para toda la planta.
