Mantener a un estudiante en Córdoba ya supera los $1,3 millones mensuales
Un relevamiento de la Defensoría del Pueblo cordobesa calculó que un universitario de consumo medio necesita $1.321.581 por mes. El gasto aumentó entre un 35% y un 42% en un año y no contempla los pasajes para regresar a sus provincias de origen.
RÍO GRANDE.- Para las familias fueguinas que tienen hijos estudiando fuera de la provincia, sostener una carrera universitaria implica afrontar un presupuesto que supera ampliamente el costo de la formación académica. El alojamiento, la alimentación, el transporte y los gastos cotidianos conforman una cuenta que, en Córdoba, ya supera el millón de pesos mensuales incluso para un estudiante que comparte vivienda y utiliza servicios de la universidad pública.
El dato surge del informe «Costo de Estudiar en Córdoba 2026», elaborado por el Área de Estadísticas de la Defensoría del Pueblo de esa provincia. El relevamiento, publicado en octubre, estableció tres perfiles de consumo con presupuestos que van desde los $780.864 hasta los $3.261.283 por mes.
El escenario considerado más representativo es el de consumo medio, con un gasto mensual de $1.321.581. Se trata de un estudiante de la Universidad Nacional de Córdoba que utiliza el Boleto Educativo Cordobés, almuerza en el comedor universitario, comparte un departamento en Nueva Córdoba y combina las comidas caseras con algunas salidas y pedidos de delivery.

La cifra representa un incremento de entre el 35% y el 42% respecto de los valores relevados durante 2025, según el perfil considerado.
Tres escenarios para sostener una carrera
La diferencia entre los presupuestos depende fundamentalmente de las condiciones de alojamiento, la institución elegida y los hábitos de consumo.
El perfil más económico requiere $780.864 mensuales. Contempla a un estudiante de una universidad pública que vive en una habitación cuádruple de una residencia estudiantil, utiliza el comedor universitario, cuenta con cobertura médica de la UNC y accede al boleto educativo gratuito.
En el otro extremo, el perfil alto demanda $3.261.283 por mes. Corresponde a quien estudia en una institución privada, vive solo en un departamento de Nueva Córdoba, paga una cobertura médica prepaga de mayor costo y utiliza servicios de transporte privado y aplicaciones de viajes.
Entre ambos escenarios se ubica el presupuesto medio, que supera los $1,3 millones mensuales y contempla una combinación de servicios universitarios gratuitos y gastos particulares.
El alquiler se lleva la mayor parte
La vivienda constituye uno de los componentes más pesados del presupuesto. En Nueva Córdoba, un departamento de un dormitorio demanda $936.885 mensuales, considerando $562.000 de alquiler, $118.700 de expensas, $166.578 de servicios públicos, $71.865 de internet y $17.742 en productos de limpieza.
En barrios cercanos a Ciudad Universitaria, el costo total desciende a $739.512. También aparecen las residencias estudiantiles como alternativa, con habitaciones dobles a $451.000, triples a $372.000 y cuádruples a $359.333 mensuales.
Para el perfil medio, compartir un departamento permite reducir a la mitad el gasto de vivienda, aunque esa alternativa no elimina el peso que representa el alojamiento en la economía familiar.
Las carreras privadas y sus aranceles
El informe también relevó los valores de distintas carreras en universidades privadas. El arancel mensual promedio de las opciones relevadas se ubicó en $945.129, aunque las diferencias son significativas.
Administración de Empresas y Contador registran un promedio de $736.581; Abogacía, $749.286; Sistemas e Informática, $776.785; Arquitectura e Ingeniería Civil e Industrial, $952.000; Ingeniería Agronómica, $1.014.000, y Medicina, $1.435.250.
Estos importes corresponden a los aranceles relevados para las carreras seleccionadas y no deben interpretarse como una tarifa uniforme para todas las instituciones o modalidades de cursado.
El impacto en las economías familiares
La Defensoría también calculó cuánto representa sostener a un estudiante en relación con los ingresos del hogar. Para realizar esa comparación tomó como referencia una familia con ingresos mensuales de $2,9 millones.
En ese escenario, mantener a un universitario de consumo medio absorbe aproximadamente el 45% del presupuesto familiar. Para el perfil bajo, la incidencia se acerca al 27%, mientras que los ingresos considerados no alcanzan para cubrir el costo mensual del perfil alto.
Un gasto que no contempla la distancia con Tierra del Fuego
Para los estudiantes que llegan desde Río Grande, Ushuaia o Tolhuin, el presupuesto puede ser todavía mayor. El propio relevamiento advierte que los viajes de regreso a las localidades de origen, que suelen realizarse algunas veces al año, representan un gasto adicional que no fue incorporado en los tres perfiles.
En el caso de Tierra del Fuego, esa distancia agrega una variable económica que no enfrentan de la misma manera quienes estudian en provincias cercanas. Los pasajes aéreos para visitar a sus familias durante las vacaciones o en otras ocasiones deben sumarse a los gastos de manutención.
El informe también contempla distintos programas de asistencia. La Universidad Nacional de Córdoba cuenta con becas de alimentación, conectividad, residencia y apoyo económico para ingresantes, mientras que el programa Progresar Superior y las becas Manuel Belgrano constituyen otras alternativas de acompañamiento, sujetas a sus respectivos requisitos.
Los números muestran que el costo de estudiar en otra provincia no se limita a la matrícula o los materiales de una carrera. Para muchas familias, el desafío consiste en sostener mes a mes la vivienda, la alimentación y la vida cotidiana de sus hijos mientras avanzan en su formación profesional.
