La sífilis avanza en Tierra del Fuego y Río Grande concentra la mayoría de los casos

Durante el primer semestre de 2026 se notificaron 166 diagnósticos en la provincia. Los registros nacionales también muestran un crecimiento sostenido de la infección y advierten sobre su impacto entre jóvenes y adultos jóvenes.

25/10/2026

RIO GRANDE.- La cantidad de casos de sífilis continúa en aumento en Tierra del Fuego y los datos epidemiológicos del primer semestre de 2026 muestran una marcada concentración de diagnósticos en Río Grande. De acuerdo con el último registro provincial localizado, entre enero y junio se notificaron 166 casos en la provincia, mientras que durante todo 2025 se habían contabilizado 387.

La distribución territorial del primer semestre ubicó a Río Grande en el primer lugar, con 106 casos, seguida por Ushuaia, con 50, y Tolhuin, con 10. La tasa de incidencia provincial para ese período fue de 91,2 casos cada 100.000 habitantes, según el boletín epidemiológico citado por medios fueguinos.

El escenario ya había generado advertencias de profesionales de la salud. En junio, la médica infectóloga del Hospital Regional Río Grande, Rocío Romero, informó que la ciudad acumulaba 99 casos durante ese año y señaló que el incremento también se observaba en el resto de la provincia.

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La especialista explicó que una mayor disponibilidad de testeos puede contribuir a detectar infecciones que antes no llegaban a diagnosticarse. Al mismo tiempo, advirtió sobre dificultades en el abastecimiento de insumos para realizar pruebas rápidas, cuya provisión depende de programas nacionales.

Una infección que puede pasar inadvertida

La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por una bacteria. Puede transmitirse durante las relaciones sexuales y, durante el embarazo, de una persona gestante al bebé.

Uno de los principales problemas para su detección es que puede avanzar sin síntomas evidentes. En su etapa inicial puede aparecer una úlcera en el lugar de contacto que no produce dolor y que puede desaparecer espontáneamente, aunque la infección permanezca en el organismo.

Sin diagnóstico y tratamiento, la enfermedad puede evolucionar y provocar manifestaciones en la piel y, en etapas avanzadas, comprometer órganos y sistemas como el cerebro, el sistema nervioso y el cardiovascular.

Romero explicó que el diagnóstico puede realizarse mediante un análisis de sangre para detectar anticuerpos o con pruebas rápidas, cuyos resultados pueden obtenerse en aproximadamente 15 a 20 minutos. La elección del estudio y la interpretación del resultado deben quedar a cargo del equipo de salud.

El crecimiento también se registra en el país

La tendencia fueguina se inscribe en un aumento de alcance nacional. Según el Boletín Epidemiológico Nacional publicado por el Ministerio de Salud en abril de 2026, durante 2025 se notificaron 46.799 casos de sífilis en la Argentina, con una tasa de incidencia de 117,2 por cada 100.000 habitantes. Fue el registro anual más alto de la serie oficial.

El informe nacional indicó que el 76% de los casos correspondió a personas de entre 15 y 39 años. El grupo de 20 a 24 años presentó la tasa más elevada, con 290,6 casos por cada 100.000 habitantes.

El Ministerio de Salud señaló que el incremento responde tanto a una mayor circulación de la infección como al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y de las estrategias de diagnóstico. La incorporación de nuevos efectores y el uso de pruebas rápidas permiten identificar casos que anteriormente podían quedar fuera de los registros.

Prevención y diagnóstico temprano

La utilización correcta y constante del preservativo reduce el riesgo de transmisión de la sífilis y de otras infecciones de transmisión sexual. También resulta importante realizarse controles, consultar ante posibles síntomas y solicitar pruebas diagnósticas cuando corresponda, incluso si no existen manifestaciones visibles.

La sífilis puede curarse con el tratamiento antibiótico indicado por profesionales de la salud. En los casos detectados durante el embarazo, el diagnóstico y el tratamiento oportunos son fundamentales para prevenir la transmisión al bebé y sus posibles complicaciones.

Ante el crecimiento de los registros, los datos refuerzan la necesidad de sostener las estrategias de prevención, ampliar el acceso al diagnóstico y garantizar la disponibilidad de insumos y tratamientos.