Agustín Tita utilizó el mismo argumento en sus dos ausencias en sesiones decisivas
El diputado fueguino faltó a debates de relevancia para el país y la provincia. En febrero, FORJA atribuyó su ausencia a un problema de salud de un familiar directo. Ahora, el propio legislador dijo que no asistió porque su padre estaba enfermo. Durante la campaña, Gustavo Melella lo había presentado como opositor al Gobierno nacional.
RÍO GRANDE.- La nueva ausencia del diputado fueguino Agustín Tita en la Cámara de Diputados volvió a poner bajo cuestionamiento su participación en debates determinantes para Tierra del Fuego. Interceptado en las últimas horas a la salida del Congreso, el legislador explicó que no había asistido a la última sesión porque su padre estaba enfermo, sin brindar mayores precisiones sobre la situación familiar.
La explicación remite a un antecedente de febrero, cuando Tita tampoco estuvo presente durante el tratamiento de la reforma laboral impulsada por Javier Milei. En aquella oportunidad, FORJA justificó la inasistencia por un problema de salud de un familiar directo.
Las dos faltas se produjeron en jornadas de relevancia política. En febrero, la Cámara baja aprobó la reforma laboral con 135 votos afirmativos y 115 negativos. El 15 de octubre, la oposición no consiguió abrir la sesión convocada para debatir el rechazo al DNU 70/2023, al reunir 121 diputados, ocho menos de los necesarios para alcanzar el quórum.

La reiteración de las ausencias contrasta con el perfil opositor que Gustavo Melella promovió durante la campaña electoral. El gobernador respaldó a Tita como una figura enfrentada a las políticas del Gobierno nacional, pero el diputado no estuvo presente en dos debates en los que la oposición buscaba avanzar contra medidas impulsadas por la administración de Milei.
Un episodio reiterado en un contexto provincial difícil
En medio de una profunda crisis económica, Tierra del Fuego recurrió durante 2026 a anticipos de coparticipación de Nación para atender sus necesidades financieras. La coincidencia entre esa asistencia, la relación entre ambos gobiernos y las ausencias del diputado alimentó cuestionamientos políticos, aunque no existen pruebas públicas que permitan afirmar que haya un acuerdo detrás de su conducta parlamentaria.
La salud de un familiar pertenece a la esfera privada y no corresponde ponerla en duda sin elementos. La asistencia al Congreso, en cambio, forma parte de la responsabilidad pública de un diputado. Las reiteradas ausencias en sesiones decisivas dejan bajo cuestionamiento la distancia entre el perfil opositor que acompañó la candidatura de Tita y su participación efectiva en debates de relevancia para los fueguinos.
