Advierten que Río Grande atraviesa una situación compleja
El referente de FINNOVA, Ramiro Requejado, advirtió que el comercio riograndense atraviesa una situación especialmente delicada por la caída del consumo y la falta de alternativas productivas. Reclamó mesas de trabajo con participación del Estado, las cámaras empresariales y profesionales, y sostuvo que la reconversión de la matriz productiva no ofrecerá respuestas de un día para otro.
USHUAIA.- La caída del consumo, el deterioro de la actividad comercial y la falta de alternativas productivas de rápida implementación conforman un escenario que preocupa al referente de FINNOVA, Ramiro Requejado, quien advirtió que la ciudad está ingresando en una etapa especialmente compleja.
En diálogo con el programa Buscando el Equilibrio, por Radio Provincia, sostuvo que la crisis del poder adquisitivo afecta a toda Tierra del Fuego, aunque Río Grande enfrenta una dificultad adicional por no contar con el movimiento turístico que contribuye a la economía de Ushuaia.
«Creo que Río Grande está entrando en un terreno muy complicado, la parte comercial está muy castigada y no tiene este plus del turismo que sí tiene Ushuaia», señaló.

Requejado aclaró que el turismo no alcanza para neutralizar el deterioro económico de la capital fueguina y remarcó que la situación afecta a las dos principales ciudades de la provincia. «Está claro que al ciudadano local no le está alcanzando la plata», afirmó.
Una reconversión que no llega a tiempo
El referente de FINNOVA sostuvo que la transformación de la matriz productiva, discutida durante años, se convirtió en una urgencia sin que existan suficientes alternativas para responder a la situación actual.
«Se nos vino encima. Una reconversión de matriz no se hace de la noche a la mañana», advirtió.
A su entender, Río Grande necesita respuestas en plazos más cortos que los que demandan los grandes proyectos de desarrollo. Si bien reconoció que algunas iniciativas pueden abrir oportunidades a futuro, señaló que la ciudad requiere acciones concretas para sostener la actividad comercial y económica en el presente.
También describió un clima de desesperanza social y planteó que la discusión debe centrarse en identificar soluciones visibles. «Los proyectos grandes que se hablaron en su momento, en el caso que salgan, van a llevar tiempo, pero Río Grande requiere algo más inmediato», sostuvo.
Requejado rechazó, además, plantear la situación como una disputa entre Río Grande y Ushuaia. Consideró que los dirigentes de toda la provincia comparten el desafío de generar oportunidades y que las capacidades productivas de ambas ciudades deben integrarse a una estrategia común.
Mesas de trabajo para pasar de los anuncios a los proyectos
Frente a este panorama, el dirigente reclamó la creación de mesas de diálogo con participación del sector público, las cámaras empresariales y profesionales con conocimiento de cada actividad. El objetivo sería identificar oportunidades concretas, establecer prioridades y distinguir qué iniciativas pueden desarrollarse a corto, mediano y largo plazo. «Tenemos que empezar a tener mesas de diálogo entre los diferentes sectores», planteó.
Como ejemplo, mencionó el abastecimiento de alimentos para los buques turísticos que viajan a la Antártida. Según relató, embarcaciones que operan en la región reciben cargamentos de cordero procedentes de Nueva Zelanda, pese a que Tierra del Fuego cuenta con producción ovina propia.
«¿Por qué mandan mil corderos de Nueva Zelanda acá y no los podemos proveer desde el norte de la provincia, que tenemos los mejores corderos del mundo?», preguntó.
Para Requejado, ese tipo de demanda permite pensar en oportunidades para vincular la producción local con mercados que ya existen. También mencionó la posibilidad de desarrollar hidroponía en Río Grande, a partir de iniciativas impulsadas desde la universidad, para abastecer parte de la demanda de productos que tiene Ushuaia.
El referente insistió en que esas posibilidades deben analizarse con especialistas y representantes de las cámaras, capaces de evaluar las condiciones necesarias para producir, invertir y competir.
La Antártida como oportunidad de desarrollo
Requejado destacó los avances vinculados con el desarrollo del polo logístico antártico y consideró que la provincia debe avanzar desde los anuncios hacia la concreción de proyectos.
«Empecemos a dejar de escuchar Antártida y empecemos a ver cómo se puede hacer realidad esto», sostuvo al referirse al trabajo para convertir a Tierra del Fuego en una plataforma logística para las operaciones antárticas.
En ese marco, mencionó como avance la concreción de 14 vuelos de una empresa vinculada a esas operaciones entre Punta Arenas y la Antártida, resultado que atribuyó al trabajo conjunto con la compañía y la Dirección Nacional del Antártico.
No obstante, señaló que el desafío consiste en lograr que programas antárticos que actualmente operan desde Punta Arenas elijan Ushuaia para desarrollar sus actividades. Para ello, consideró necesario ofrecer condiciones competitivas y sostener una estrategia durante varios años.
El dirigente también destacó la importancia de que las políticas de desarrollo trasciendan los cambios de gobierno y tengan continuidad institucional. En ese sentido, pidió que las mesas de trabajo tengan objetivos concretos y no se conviertan en encuentros meramente formales.
«El sector privado tiene que estar en la mesa de discusión, porque son los que van a ver la oportunidad, los que van a hacer la inversión», afirmó.
Para Requejado, el desafío es combinar los proyectos de largo alcance con alternativas productivas que puedan comenzar a generar actividad en plazos más breves. «Si no ponemos el punto de partida, no avanzamos», concluyó.
