Miércoles 28 de Junio de 2017 | 6:00
Salud
Salud  | 18.03.2017

Topinambur, un cultivo rústico para diabéticos y celíacos

compartir

Investigadores del INTA San Luis evalúan el potencial productivo de esta planta que posee propiedades funcionales que la convierten en un alimento apto para diabéticos y celíacos, y que además no requiere de insecticidas ni herbicidas, debido a su gran capacidad de competencia con las malezas.

Buscados por sus propiedades beneficiosas para la salud humana, los ‘alimentos funcionales’ son los protagonistas de una tendencia mundial que crece. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) acompaña esta preferencia mediante la generación de conocimiento y evaluación de cultivos alternativos con potencial para la Argentina.

Un buen ejemplo es el topinambur (Helianthus tuberosus), un cultivo rústico, cuyos tubérculos poseen propiedades funcionales que lo convierten en un alimento apto para diabéticos y celíacos.

Se trata de una especie originaria de América del Norte, puede alcanzar hasta tres metros de altura, comparte familia y género con el girasol y su rusticidad le permite adaptarse a diferentes regiones y ambiente del país.

Martín Chicahuala, investigador del INTA San Luis, evalúa su comportamiento productivo e impulsa su incorporación en los emprendimientos locales. “Es un cultivo ideal para agricultores de pequeñas y medianas escalas que deseen diversificar su producción, debido a que, con pocos cuidados, es posible obtener una muy buena producción y rentabilidad en superficies chicas”, expresó.

Considerado en algunos países como un producto gourmet, la raíz del topinambur puede consumirse cruda, cocida o procesarse como harina para la elaboración de galletas, alfajores o panes.

Conocido como aguaturma, patata de palo, castaña de tierra, tupinambo o alcachofa de Jerusalén, de acuerdo con Chicahuala “es un producto con un gran potencial debido a que puede brindar beneficios a la salud humana y contiene atributos que lo convierten en un alimento apto para celíacos y diabéticos, gracias a que no contiene gluten y, a diferencia de la papa, posee inulina que es un polisacárido que en la digestión natural no libera cantidades importantes de azúcar”.

Luego de un tratamiento especial para eliminar el sabor fuerte del tubérculo, con su harina se elaboraron cuatro productos: pan integral, pan multisemillado, barras de cereal y alfajores.

Entre las características que lo destacan, Chicahuala señaló que “si bien no es necesario el uso de fertilizantes, su aplicación aumenta los rindes. Además, tampoco requiere de insecticidas ni herbicidas, debido a su gran capacidad de competencia con las malezas”.

El topinambur se presenta como una especie promisoria para zonas semiáridas o, incluso, con suelos con bajos niveles de nutrientes y poca disponibilidad de agua. “La versatilidad y rusticidad del cultivo para adaptarse a diferentes situaciones ya que casi no lo afectan las heladas y el granizo lo que hizo que sea posible evaluar su participación en los sistemas productivos de San Luis”, indicó el investigador del INTA.

En cuanto a los posibles usos, este tubérculo presenta múltiples posibilidades. Las propiedades funcionales lo presentan como una opción interesante para la alimentación humana, es un buen complemento forrajero para bovinos, porcinos y caprinos etc. y además, los tubérculos son insumo de excelencia para la producción de bioetanol y sus flores tienen un gran potencial melífero.

Fuente: El Federal

frase del día

La lucha por el derecho y por la Constitución es una obligación permanente que tienen que tener los gobiernos

Dr. Antonio Hernández
Constitucionalista

encuesta

Estás de acuerdo con el Cupo Trans a la planta municipal?